La fiesta coquimbana debutó en televisión abierta a través de Mega y alcanzó un promedio de 319.226 espectadores por minuto durante la inauguración. El municipio valoró el hito, aunque durante las jornadas también se escucharon críticas del público por la duración de algunos espectáculos y los extensos entretiempos.
Por: Javiera Escudero
Para Manouchehri llevar la celebración a la pantalla chica permitió que millones de personas conocieran una parte de la identidad coquimbana. «Es una experiencia difícil de explicar si no se vive, pero esta vez pudimos llevar parte de esa identidad coquimbana a millones de hogares», afirmó.
«Estamos muy contentos porque la respuesta del público también estuvo en la sintonía de las distintas plataformas de Mega».
El jefe comunal interpretó estos números como una señal del interés que existe por conocer la tradicional celebración porteña. «Eso demuestra que había interés por conocer esta fiesta, no solamente por sus artistas, sino también por todo lo que representa», sostuvo.
Pero mientras las cámaras apuntaban al escenario, en la cancha también aparecieron algunas críticas. Durante las jornadas hubo manifestaciones del público relacionadas con la percepción de shows demasiado cortos y largos tiempos de espera entre una presentación y otra.
Una situación que generó comentarios entre quienes estaban presencialmente en el recinto y que instaló una de las principales tareas pendientes de cara a una eventual nueva transmisión televisiva.
El propio alcalde reconoció que no todo salió perfecto y que existen lecciones que sacar de esta primera experiencia. «Sabemos que hubo aspectos que debemos mejorar. Era la primera vez que La Pampilla se televisaba y los tiempos de la televisión son distintos a los de la fiesta que vivimos en el recinto», explicó.
«Algunos detalles se fueron corrigiendo durante las jornadas y otros nos dejan aprendizajes para el futuro», indicó.
Eso sí, el alcalde remarcó que lo importante es que existe capacidad para reconocer esas dificultades y trabajar sobre ellas. «Lo importante es que tenemos la capacidad de reconocerlos y trabajar para que, si volvemos a tener esta oportunidad, podamos hacerlo todavía mejor», planteó.
La edición solidaria del evento solo costó 650 millones, mientras que los artistas y Mega se sumaron a la realización de los espectáculos sin cobrar por sus presentaciones.
«El camino para realizarla no fue fácil, pero hubo un trabajo incansable de nuestros funcionarios municipales y de todos quienes hicieron posible esta fiesta, y cumplimos», señaló.
En materia de convocatoria, Manouchehri también sacó pecho por la asistencia. Aseguró que La Pampilla volvió a consolidarse como uno de los eventos más grandes y visitados de la Región de Coquimbo y del país. «Hoy, el balance es positivo. Logramos una Pampilla solidaria, apoyamos la reactivación, fortalecimos nuestro comercio y turismo y, por primera vez, llevamos la fiesta de Coquimbo a todo Chile».

































