Desde el Partido Ecologista señalan que gobernadora Naranjo se olvidó de ellos: «Le hicimos la campaña, le pusimos un chofer, pero…»

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El Partido Ecologista Verde fue suspendido del sistema de partidos tras no haber superado el 5% de las preferencias en las pasadas elecciones. Sin embargo, en la actualidad ya se encuentra en etapa de «resurrección» la colectividad ligada profundamente al cuidado del medio ambiente. Ese legado fue el que ocupó en campaña la actual gobernadora de la región de Coquimbo, Krist Naranjo. De hecho, la limarina fue a la papeleta con un cupo del partido en cuestión. No obstante, las bases de los «verdes» en la zona acusan que, tras ganar la segunda vuelta, la autoridad cortó relación con el bloque, afirmando que hasta el día de hoy «no entienden qué fue lo que le sucedió».

Tirso González es técnico eléctrico, ex profesor en institutos de educación superior, ejecutando clases de energías renovables. Hace más de 10 años trabaja en el área de medio ambiente del municipio de Coquimbo. En esos tiempos (2010) el llevar una vida pegada al ecologismo era algo nuevo, donde sus defensores ponían por primera vez sobre la mesa temas que replantearían para siempre una nueva forma de vivir ante la amenaza latente del calentamiento global.

En el 2013 legalizaron el partido en la zona, cuando Alfredo Sfeir representaba al partido como candidato presidencial. Hoy la colectividad está en trámites para volver a juntar firmas luego de la sanción que les impuso el Servel.

Pero no fue hasta el año pasado, con las megas elecciones de mayo, que el partido Ecologista Verde comenzaba a roncar fuerte con la arremetida de la residente en Monte Patria, Krist Naranjo, como opción a la gobernación de Coquimbo. La entonces desconocida mujer dio el batacazo al ganarle por lejos al representante de la ex concertación, Ricardo Cifuentes, y en segunda vuelta a la carta de la UDI, el diputado electo Marco Antonio Sulantay. Tuvo más de 65 mil votos.

«En la primera etapa apoyamos su candidatura, ella vino a pedir el cupo como independiente y nosotros se lo dimos. También la apoyamos en la segunda fase, cuando sale electa finalmente. La presidenta del partido trabajó por ella, en realidad, todos lo hicimos de manera seria y profesional para lograr el objetivo. Estuvimos a full, pero lamentablemente después de eso no tuvimos ninguna relación con ella, pues se declaró independiente y cortó el vínculo de manera sorpresiva. Lo cierto es que no hemos participado de su gobierno ni tampoco ella nos ha invitado a participar, no tenemos injerencia alguna con su mandato y su persona, y eso es lo que más duele a mi parecer, ya que el trato humano es clave», relata González.

La decepción sería fuerte, asegura el funcionario público. Pues la crítica no solo cae de la directiva regional, donde González oficia de consejero. El presunto cambio de actitud para con los ecologistas ya habría sido tocado por la administración nacional del partido.

«Desde el nivel central están enterados de todo lo que ha pasado desde la elección de la gobernadora. De hecho, fueron ellos quienes nos recomendaron que demos un paso al costado con respecto a ella, y que dejemos todo tal y como está».

Desde su arribo, Naranjo se ha llenado de críticas. La forma en que ha llevado sus primeros meses en el poder ha tenido más de agraz que de dulce. Acusaciones de malos tratos con su personal, diferencias con el Core y desvinculaciones extrañas en su equipo la tienen permanentemente en el ojo del huracán.

«Tuvimos un episodio para el olvido con nuestra militante Claudia Valenzuela, quién había sido candidata a constituyente. A ella la contrata la gobernadora como jefa de gabinete y la saca a las tres semanas sin ninguna explicación. Y esa situación se fue demostrando con el tiempo, era algo patentado por ella, y es que tuvo problemas con periodistas y con personal de la PDI, entonces nos sabemos qué realmente fue lo que sucedió».

Ningún militante del partido ecologista verde entró a trabajar con Naranjo. Tampoco piensan en ocupar algún cargo en las seremías, a pesar de que a nivel nacional el partido había conversado con el Presidente electo Gabriel Boric.

«Yo tenía toda la esperanza de que íbamos a ser parte del gobierno regional, con la elección de la gobernadora hubo toda una sensación que al ambientalismo iba a predominar en el nuevo gobierno regional, lamentablemente no ha pasado nada de eso, no estamos vinculados para nada con la gobernadora, y eso que le hicimos la campaña entera».

Fueron meses de arduo trabajo que los militantes del partido tuvieron que realizar. Según el relato de Tirso, Krist Naranjo se acercó a la cúpula del ecologismo para amarrar el cupo, el cual fue aceptado de inmediato debido al perfil que mantenía la entonces candidata.

«Repartimos más de cinco mil diarios, le pusimos un auto y un chofer para que recorra toda la región y pudiese competir dignamente con el resto de los postulantes. A su disposición tenía a dos periodistas puestos por nosotros. Toda la plata de los avisajes en medios de comunicación, como las radios, salieron del bolsillo del partido. Aquello se hizo tanto en la primera como en la segunda vuelta».

Y continúa, «uno tenía toda la fe de empezar un proyecto innovador nunca antes visto en la zona, con la elección de una gobernadora ecologista, queríamos empezar a delinear un vida sustentable, apegada al reciclaje, pero tristemente todo quedó en nada».

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