El temerario «negocio» de los clanes familiares en la zona

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– Carabineros y PDI hacen una radiografía a estos grupos delictuales, dedicados principalmente al tráfico de drogas con estructuras muy bien planificadas.
– Organización familiar que, sin embargo, tiene una escala menor a la de una banda organizada propiamente tal.
– Se encargan de mantener provistos de sustancias ilícitas a los sectores más complejos de la región, mercado donde a otros les costaría entrar.

Nos reservaremos el nombre del sector, pero las autoridades policiales lo conocen. Tarde de día viernes en Las Compañías, y en el pasaje donde vive una conocida familia, la venta de pasta base, tusi y cocaína se realiza a diestra y siniestra. Sin que nadie haga nada por evitarlo. Nunca se ha recibido una denuncia al respecto, y claro, este clan familiar tiene características que lo hacen intocable, sea desde el respeto o desde el miedo.
Resulta que los vecinos más antiguos del sector conocen a los que hoy son los líderes desde que eran pequeños, y no están dispuestos a traicionarlos, y, por otra parte, en el clan cuentan con sus “soldados”, quienes protegen el territorio y lo resguardan ante cualquier amenaza policial que pueda acercarse.

Una tradición

Como este clan familiar ubicado en Las Compañías, hay decenas en la Región de Coquimbo, y aunque no operan a un nivel tan grande como las bandas organizadas, sí se mantienen en el tiempo y son las que mueven la droga en la periferia.
Así señala el ex prefecto de Elqui, coronel Luis Carrera, experto en inteligencia policial, quien también manifiesta que cuando él estuvo en el alto mando de la institución de Carabineros, este tipo de bandas fueron un dolor de cabeza para ellos, ya que en definitiva son las que tienen el dominio del tráfico de estupefacientes en pequeñas y medianas cantidades en las poblaciones. «Se diferencian de las organizaciones criminales más grandes que son ‘multimedios’, y que se vinculan al narcotráfico, secuestros, asesinatos, lavado de dinero. O sea, todo a gran escala».
«Eso ya es distinto al clan familiar, que no son organizaciones que directamente tengan una estructura piramidal, que tengan un organigrama, lo que sería, por ejemplo, un cartel, que genera finanzas millonarias a su favor, generan inversiones, lavan dinero, etc…, a diferencia del clan familiar, que tiene una escala menor, es algo más local, pero no así es menos grave, porque son los que mantienen el flagelo de la droga en la periferia», indicó Carrera.

Trabajo de años

El coronel indica que, pese a que pareciera que las policías se enfocan en desarticular organizaciones criminales más grandes, no se dejan de lado los clanes familiares, por lo que en los últimos años ha existido un trabajo importante que ha permitido desarticular a los clanes. “Hemos tenido procedimientos durante los últimos años que son bien importantes respecto a intervenir poblaciones, con el Ministerio Público, la PDI, que han tenido buenos resultados, pero hay que continuar con el trabajo, porque el que se desarticule un clan no significa que no haya otros integrantes que hayan quedado en libertad y que sigan ‘trabajando’ y moviéndose en las poblaciones”, dice.

Labor de la PDI

Desde la PDI también han realizado un trabajo incansable para lograr desbaratar a estos clanes y han tenido buenos resultados durante estos últimos meses, tal como lo comenta el prefecto Cristián Alarcón, jefe Prefectura Provincial Elqui. «Durante este primer trimestre, nuestros detectives han desarrollado investigaciones en conjunto con el Ministerio Público con resultados importantes para la Seguridad Pública, al intervenir y desarticular 10 clanes familiares, principalmente asociados al delito de tráfico de drogas en pequeñas cantidades (…) Nuestros equipos de la Oficina de Análisis Criminal advierten que entre las comunas de la región de Coquimbo, donde operaban estos clanes familiares que intervenimos, se encuentran La Serena (4), Vicuña (2), Illapel, Ovalle, Los Vilos, y Coquimbo (1)», indica el detective, pormenorizando por comuna donde mejores resultados han tenido.

Organización

Según afirman desde la PDI, de acuerdo a la Oficina de Análisis Criminal, estas bandas criminales están integradas por dos y hasta ocho familiares que participan en estos delitos, aprovechando las redes que mantienen y cumplen diversas funciones según sus edades.
Básicamente, entre los roles que cumplen dentro de la actividad ilegal del micro tráfico, «se encuentra un líder o financista, que asume la jefatura de la estructura criminal, mientras que otro rol consiste en proveer las sustancias ilícitas, cumplen también funciones de acopio en un domicilio particular, en una propiedad de la familia o en algún inmueble ‘tomado’ para esta actividad ilícita, otra labor es la dosificación en pequeñas cantidades, además de la distribución y, finalmente la cadena concluye con la comercialización a los adictos, aunque también puede haber un rol de centinela que resguarda el sector de operaciones para impedir el robo de drogas de otras bandas rivales o advertir la acción policial», explica el prefecto Alarcón.

Cooperación de la comunidad

Tal como se señalaba en un principio, es muy complejo que un clan familiar sea denunciado, pero igualmente desde la PDI hacen el llamado a que la gente no tenga miedo y dé cuenta de este tipo de delitos. «Para seguir desarrollando estas intervenciones, es muy importante la cooperación de la comunidad, cuando se sientan amenazados por estas bandas familiares, necesitamos que nos aporten la información oportunamente para que nuestros equipos, desplegados en toda la región, en conjunto con el Ministerio Público, desarrollen diversas técnicas de investigación para reunir evidencias de interés criminalístico que permitan desarticular estos clanes familiares que ponen en riesgo a la población», finaliza.

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