Las esperas de hasta 40 minutos y las micros repletas se repiten en distintos sectores de La Serena y Coquimbo, especialmente en horario punta, mientras dirigentes acusan menos frecuencia de recorridos, dificultades para denunciar y sectores que continúan dependiendo de una sola línea de locomoción.
Por: Valentina Echeverría O.
Cae la tarde y la escena comienza a repetirse en distintos puntos de La Serena y Coquimbo. Una persona detrás de otra esperando el transporte que lo lleve a su hogar, filas que avanzan lentamente y usuarios que, apenas salen de sus trabajos, ruegan que esta vez no toque esperar más de media hora para volver a casa.
Con bajas temperaturas, micros llenas y recorridos que — según denuncian usuarios — cada vez pasan con menos frecuencia, el transporte público se sigue instalando como una de las principales molestias diarias para quienes viven en sectores alejados del centro o dependen completamente de la locomoción colectiva.
Las Compañías, Colina El Pino, La Herradura, Caleta San Pedro y distintos sectores de Coquimbo y La Serena aparecen entre las zonas más mencionadas por vecinos y dirigentes, especialmente durante el horario punta entre las 18:00 y 19:00 horas.
Felipe Barraza, presidente de la Organización de Usuarios del Transporte, aseguró que durante las últimas semanas han recibido reiteradas denuncias por largas esperas y baja frecuencia de micros y colectivos. Según explicó, muchas personas incluso deben dejar pasar varias máquinas antes de poder subir.
El dirigente sostuvo que, desde la organización, han monitoreado el comportamiento del transporte público, detectando una menor frecuencia y mayores tiempos de espera, lo que se debería al reciente aumento en los combustibles que estaría impactando en esta arista, ya que «los colectiveros y micreros hacen menos vueltas de las que hacían antes», situación que —según indicó— termina reflejándose en filas más extensas durante las tardes.
A esto se le suma otra dificultad: denunciar. Según comentó, muchos usuarios terminan desistiendo de formalizar reclamos debido a lo complejo del proceso. «Muchas veces las denuncias quedan dentro de la informalidad de mostrar por redes sociales. Genera todo un efecto que solo haya una forma de denunciar que es muy poco amigable con el usuario, muchos lo intentan y no lo logran o lo logran y son largos tiempos de investigación, donde no se tienen respuestas favorables, entonces dejan de lado la posibilidad».
En paralelo, también cuestionó la falta de alternativas de locomoción en sectores donde existe una sola línea operando, como es el caso en sectores como Colina El Pino, Barrio Universitario y Caleta San Pedro. «Es por eso que después la gente quiere comprarse un auto particular, porque necesita dejar de depender del transporte público».
Desde la seremi de Transporte, en tanto, el seremi Marcelo Rojas aseguró que actualmente se está trabajando «en analizar técnicamente la propuesta de los nuevos recorridos que presentó el Gobierno Regional», iniciativa donde además «se comprometió el financiamiento».
En esa línea, aseguró que «medidas como estas optimizarán el servicio de transporte público al ser regulados», destacando que actualmente la conurbación «solo cuenta con un servicio de 42 buses eléctricos», sistema que « ha sido muy valorado por la comunidad». Por lo mismo, indicó que ahora «debemos avanzar en esta línea para mejorar la frecuencia, horarios y recorridos».































