Jorge Pizarro responde al «gran error» de haber ido al Mundial de Rugby en Inglaterra, cuando la región estaba en el suelo tras el terremoto

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Es de esos parlamentarios que roncaron fuerte por varios periodos consecutivos, pero que en el próximo mes de marzo saldrán de la primera línea de la política con la asunción de las nuevas autoridades electas. El ovallino Jorge Esteban Pizarro Soto (70), estuvo treinta y un años legislando, ocho como diputado y veintitrés como senador. En conversación con LA REGIÓN, analiza una trayectoria de luces y sombras. Del joven provinciano que se fue a Santiago a estudiar a un liceo público de calidad para cumplir el sueño de ser un actor social reconocido. Con las vacaciones a la vuelta de la esquina, asegura que seguirá aportando en la Democracia Cristiana o en entidades que lo requieran. «Cuando uno tiene convicciones fuertes, nunca se retira del todo». Todo eso en paralelo, porque regresa al mundo privado a trabajar en los servicios de consultoras logísticas.

En febrero el Congreso Nacional se cierra, por lo que el nacido en la perla del Limarí vive sus últimos días como autoridad. Las declaraciones que hacía a la prensa a fines de 2017, tras su última victoria eleccionaria, reflejaban que esta sí era su última etapa. La decisión del retiro estaba tomada.

Entre sus últimas novedades aparece «Reflexiones para la acción». Así se titula el libro electrónico que el senador DC editó ultimamente, compilando los textos que ha publicado en más de diez años como columnista en la radio Cooperativa, y que revelan su mirada en diferentes etapas de los gobiernos de Piñera y Bachelet.

Antes de hacer las maletas y de llenar su cajita con recuerdos del hemiciclo, atiende nuestras preguntas. Como los costos que pagó de una acusación por supuestos delitos tributarios en el caso de corrupción que involucró a SQM, y el financiamiento ilegal de la política . Aquello también «chorreó» a sus hijos.

¿Cómo llegó a las grandes ligas de la política en la capital?
Después de mis primeros años en Ovalle, me voy a estudiar al Internado Nacional Barros Arana, recinto donde van muchos provincianos que aspiramos a una mejor educación. Siempre estuve metido en los centros de alumnos por esa inquietud social que tuve de niño. Luego paso a la Universidad de Chile en tiempos complejos. Estamos hablando de los años setenta, con un país muy ideologizado. Entré a militar a la DC universitaria y comencé a tener roles en el partido. En dictadura fui dirigente nacional de las juventudes demócratas cristianas, en la clandestinidad. Comencé a meterme en la configuración de los partidos de oposición a Pinochet, con eso llegaron los acuerdos políticos, la salida de un plebiscito…

¿Se parece en algo ese Chile con el de ahora? Le pregunto por la polarización…
La sociedad chilena en esos años estaba polarizada por diferencias muy grandes y aspiraciones sociales que eran absolutamente legítimas. Hoy las demandas son de nicho, antes eran demandas integrales que buscaban más libertades y más democracia. Además del derecho a opinar, de dialogar. En la actualidad está garantizada la libertad para hacer todo eso. Ahora bien, claro que en los tiempos en los que vivimos necesitamos más derechos sociales que de seguro tendrán cabida en el futuro gobierno.

¿Por qué fracasó la candidatura presidencial de Yasna Provoste?
Claramente la ciudadanía optó por candidatos que polarizaron la elección; Kast y Boric. Se polarizó en ambos extremos, lo que hizo que se opacaran las opciones de la senadora Provoste, que también representaba cambios, pero más graduales.

¿Cuál es opinión del Presidente electo Gabriel Boric?
Boric ha despertado las esperanzas de los cambios que quiere Chile en pensiones, educación o salud. Nosotros lo vamos a apoyar y vamos a colaborar, pero no somos parte del gobierno, no somos de esa coalición. Tengo una buena impresión de Gabriel, ya que ha tomado decisiones incluso a costa de lo que piensan sus propios partidarios.

Su balance… ¿algún proyecto histórico que haya impulsado?
Me gusta hablar más de conjuntos, lo que hicimos muchas personas por el país. El eliminar que en Chile no existan hijos ilegítimos por nacer fuera del matrimonio sin duda que me marcó. Teníamos más del 50 % de los niños en la región en esa condición. Igualmente las pensiones de gracia a los pirquineros de Atacama y Coquimbo, esa fue una petición mía a los presidentes Frei y Lagos. La ley del deporte también…

¿Pagó costos?, se le involucró a usted y a su familia en actos ligados a la corrupción…
Los costos sin duda que fueron altos e injustos. Todas las instancias judiciales demostraron que no había ningún delito, ni por mí, ni por ninguno de mis hijos. Es parte de la historia y lo hemos superado con entereza. La gente que me conoce bien, sabe de mi credibilidad.

¿El episodio del mundial de Rugby, fue su peor error político?
Fue un gran error, pero un error hasta cierto punto. Nadie se acuerda que la primera en llegar a la región fue la Pesidenta Bachelet, y yo estaba con ella. Los primeros tres días, que fueron los más duros, recorrimos Coquimbo, Tongoy, Canela y el sector sur. Ese viaje lo tenía programado con mi hijo hace varios años y después venían las fiestas patrias. Asumo el error, de hecho me devolví antes porque se generó en la zona una molestia comprensible. Me vine directo y en el aeropuerto pedí disculpas. Hoy vuelvo a reiterar mis más sinceras disculpas a la gente por ese error».

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