Académicos y autoridades en la materia plantean la relevancia de anticiparse a posibles accidentes viales de alta magnitud y catástrofes como terremotos o tsunamis.

Por: Bastián Álvarez Pardo

Una nueva arista, menos explorada, pero de suma relevancia, se suma al debate en torno al proyecto de Circunvalación para la Ruta 5 Norte en su tramo entre La Serena y Coquimbo, la relacionada con la seguridad vial desde la perspectiva de la gestión del riesgo de desastres.

Roberto Andueza, Director de la Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente de la UCN Sede Coquimbo, plantea que, si bien son evidentes las ventajas en tiempos de desplazamiento, congestión vehicular y calidad de vida, la seguridad vial y vulnerabilidad ante catástrofes naturales han sido poco consideradas.

Lo anterior, dado que la Ruta 5 Norte en Coquimbo–La Serena atraviesa zonas urbanas densamente pobladas, muchas de ellas ubicadas bajo la cota de inundación por tsunami, por lo que la principal arteria de conectividad regional podría transformarse en un punto de alta vulnerabilidad ante eventos extremos.

En ello coincide Ángelo Hernández, director regional de Senapred, quien detalla que «ante un sismo de gran magnitud con posterior tsunami, varios tramos pueden quedar anegados o inutilizados. En ese escenario, la principal arteria estructurante del conurbano podría cortarse, afectando tanto la evacuación como el ingreso de ayuda».

Además, explica que las vías de evacuación del borde costero se conectan, en muchos casos, directa o indirectamente con la Ruta 5 y si ésta pierde operatividad, o no cuenta con condiciones adecuadas, se debilita la capacidad de respuesta ante una emergencia.

Una vía de alto y
pesado tránsito

Roberto Andueza explica que un segundo factor de riesgo, muchas veces invisibilizado, es el tránsito constante de camiones de alto tonelaje y transporte de sustancias peligrosas, asociados principalmente a la actividad minera, vehículos que «incrementan la probabilidad de accidentes de alta severidad», señala el especialista.

Ángelo Hernández complementa señalando que «la explosión de un camión de gas en la comuna de Renca evidenció cómo un accidente con carga peligrosa puede generar daños severos en entorno urbano. Si un evento de esa naturaleza se produce en un contexto de evacuación masiva o tras un sismo mayor, el impacto podría ser significativamente más grave».

Una visión integral

«La discusión sobre la circunvalación en Coquimbo–La Serena abre una oportunidad para avanzar hacia una visión más integral, donde la seguridad vial no se limite a evitar accidentes, sino que se entienda como un componente clave de la seguridad territorial», plantea Roberto Andueza.

Además, el académico agrega que el desafío no es únicamente descongestionar una vía, sino repensar la seguridad del sistema vial en su conjunto, integrando variables como exposición a amenazas, resiliencia de la infraestructura y gestión de emergencias.

En la misma dirección, el director regional de Senapred plantea que «la discusión sobre una eventual circunvalación adquiere mayor sentido si se entiende como una medida que podría reducir la exposición en la zona costera, descongestionar puntos críticos, generar redundancia ante el eventual corte de la Ruta 5 y proteger la funcionalidad de las vías de evacuación».

«Creo firmemente que debemos elevar este debate a ese nivel: el de la protección efectiva de nuestra comunidad», concluye Ángelo Hernández.