Dirigentes sociales denuncian largas esperas, falta de espacio en urgencias y una infraestructura que consideran insuficiente para la actual realidad de Andacollo. El tema volvió a instalarse tras una reunión vecinal donde también participaron autoridades regionales ligadas al área de salud.

Por Joaquín López Barraza

«El hospital ya quedó chico». Con esa frase, vecinos de Andacollo resumieron la principal preocupación que hoy existe en la comuna minera respecto al Hospital Dr. José Luis Arraño, recinto asistencial que, según dirigentes sociales, hace años dejó de responder a la demanda actual de la población.
La inquietud volvió a instalarse durante una reunión realizada el fin de semana en el sector Matadero, donde adultos mayores y dirigentes vecinales plantearon directamente a autoridades regionales los problemas que enfrentan diariamente para acceder a atención médica.
«Hay gente esperando desde las seis de la mañana afuera. No tenemos una sala de urgencia adecuada. Hay dos camillas y muchas veces las personas tienen que estar sentadas esperando», relató la presidenta de la Junta de Vecinos N°1 de Andacollo, Mireya García.
Según explicó la dirigenta, uno de los mayores problemas es que prácticamente toda la demanda comunal termina concentrándose en el hospital.
«Todo llega al hospital: los más graves, los menos graves, resfríos, niños. Entonces se termina saturando», señaló.
El Hospital José Luis Arraño fue inaugurado en la década de 1960 y actualmente corresponde a un recinto de baja complejidad dependiente del Servicio de Salud Coquimbo.
Sin embargo, vecinos aseguran que el crecimiento poblacional que ha tenido Andacollo durante las últimas décadas terminó sobrepasando la capacidad del recinto.
«Ya no es el Andacollo de antes. Se han construido muchas poblaciones y sigue llegando gente», afirmó García.
Según cifras del INE, la comuna pasó de poco más de 8 mil habitantes en los años 90 a superar actualmente las 11 mil personas, crecimiento asociado principalmente al desarrollo minero y expansión urbana registrada durante las últimas décadas.
La dirigenta aseguró que el problema no apunta principalmente al trabajo de médicos o funcionarios, sino directamente a la infraestructura.
«Los médicos no son malos, la gente que trabaja ahí tampoco. El tema es que el hospital quedó chico», insistió.

Preocupación regional

El tema también fue abordado por el presidente de la Comisión de Salud y Deportes del Consejo Regional, Lombardo Toledo, quien aseguró que existe preocupación por la situación sanitaria que enfrenta la región y particularmente comunas alejadas de los grandes centros urbanos.
Toledo señaló que durante la reunión dirigentes y adultos mayores plantearon la necesidad de modernizar el hospital y ampliar su capacidad de atención ante el crecimiento que ha tenido la comuna.
El CORE además señaló que el Gobierno Regional mantiene apoyo a distintos proyectos de salud en la región, entre ellos centros de diálisis, CESFAM, postas rurales y formación de especialistas médicos.
«Tenemos un dolor enorme y una deuda enorme con nuestra gente», afirmó.
La situación ocurre además en medio de las críticas regionales por listas de espera y falta de especialistas, problemas que afectan especialmente a comunas rurales o alejadas de La Serena y Coquimbo.