Colombiana denuncia acoso laboral y sexual de funcionario civil del CRS

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Hecho habría ocurrido en el Centro de Reinserción Social en La Serena. Su caso está en está en conocimiento de Gendarmería, Derechos Humanos y SernamEG.
«Ojalá que esto no vuelva a ocurrir ni con chilenas y menos con las extranjeras…»,
dijo la víctima a Diario LA REGIÓN.

Aura Benavides tiene 35 años y hace seis que llegó a Chile desde Colombia, directamente a La Serena. Hoy está sin trabajo y no ha podido encontrar desde que fue despedida en septiembre de este año del Centro de Reinserción Social (C.R.S), donde cumplía funciones de aseo.

Pero su pesadilla no la vive hoy, sino que fue al interior del centro donde acusa que fue acosada sexual y laboralmente por un funcionario civil durante la mayor parte del tiempo en que desempeñó sus funciones gracias a la intervención de una empresa contratista. Para ella las manipulaciones estaban a la orden del día. Y también las injusticias.

Recuerda que «en el mes de abril comencé a desempeñarme en funciones de aseo en dicho establecimiento, y desde un comienzo este señor me hizo tocaciones en el cuerpo, siempre en contra de mi voluntad y en repetidas ocasiones».

Se acuerda que estaba pronto a cumplir los tres meses «cuando me sacaron del trabajo, me dijeron que no fuera más, y fue porque yo hice público lo que me estaba pasando».

La persecución no tenía tregua y Aura se sentía cada vez peor. Porque antes de esa situación le comentó su problema a su jefa «y ella dijo que hablaría con esta persona, pero luego de eso ya no era acoso sexual, sino que acoso laboral, porque aunque hiciera un buen trabajo, limpiando de lo más bien, para esta persona igual estaba mal todo lo que hacía. Cuando hablé con los jefes pensé que la cosa podía cambiar, que me ayudarían a solucionar este problema, pero lo que hizo este señor fue llamar a la empresa que yo trabajaba y pidió que me sacaran y hasta el día de hoy no he podido conseguir un trabajo estable».

La molestia de esta mujer radica principalmente en que la táctica de este sujeto, asegura, «consistió en repetirme que yo era solamente una migrante y que estaba obligada a cumplir todo lo que él me indicara, exponiéndome a perder mi trabajo si no lo hacía. Tomó la costumbre de vigilar mi desempeño y darme instrucciones detalladas sobre lo que debía limpiar y sobre el modo en que debía hacerlo. Y al cabo de unos días comenzó a insistir en que mi trabajo era insatisfactorio y que informaría a la empresa contratista para que me despidieran. Y así fue…».

Esta situación la tiene complicada, más cuando debe alimentar a sus hijos, la más chica nacida en el país.

«Este caso lo hago público para que esta persona no lo vuelva a hacer con nadie, porque así como lo hizo conmigo bien lo puede hacer con otras personas, y a veces porque nosotros somos extranjeros y no sabemos las leyes, nos pasan estas cosas. Si también me ofreció plata (15 mil pesos) para que nos fuéramos a acostar, así que mi solicitud es que se abra un sumario administrativo para establecer la verdad de los hechos que estoy denunciando…».

Al terminar su relato, hace un gesto con la mano y avisa: «Ojalá que esto no vuelva a ocurrir ni con chilenas y menos con las mujeres extranjeras, que llegamos a este país para trabajar honradamente».

Su caso está en conocimiento de gendarmería, de Derechos Humanos y de SernamEG, «porque fui la única perjudicada, denigrada en mi calidad de mujer y excluida de la posibilidad de encontrar un nuevo trabajo», apuntó.

Desde el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, SernamEG, su directora regional, María Soledad Rojas, señaló que «como Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género reiteramos nuestro inquebrantable compromiso de tolerancia cero frente a cualquier hecho de violencia y abuso contra las mujeres en cualquier circunstancia.  En este caso, a través de la abogada de violencia extrema del área encargada de la temática, hemos realizado la primera acogida con orientación e información, además de entregar la asesoría legal y comprometer nuestro acompañamiento a la víctima, una vez se haya formalizado su denuncia, con el objetivo de permitir un camino sin obstáculos en esta ruta».

Desde gendarmería señalaron que «efectivamente no podemos referirnos al tema, ya que es una denuncia muy delicada que se encuentra en proceso de investigación».

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