Documental de Jorge Peña Hen ahora está disponible en internet

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Compositor y músico chileno radicado en Francia, Claudio Jara, hace cinco años exhibió un documental del maestro en La Serena. Hoy, para que todos sepan de su vida y obra, especialmente en los colegios y universidades, además de los estudiantes de música, es que decidió subirlo a la web libre de derechos. «Espero que se pueda viralizar y que todos sepan quién fue este gran maestro de la música», dice.

Su relación con el músico fue casi accidentada. Casi por casualidad. Claudio Jara, compositor chileno y radicado en Francia hace 13 años, cuenta que la primera vez que supo de Jorge Pena Hen fue viendo un documental de la Caravana de la Muerte por la televisión. Aún era un estudiante de música del Pedagógico cuando el nombre del maestro lo repitieron una y otra vez. Jamás lo olvidó.

Era tal su obsesión, que comenzó a estudiar y saber más del músico asesinado por la dictadura militar en 1973 y que fue el creador en 1964 de la primera Orquesta Sinfónica Infantil de Chile y de Latinoamérica, formada en su mayoría por niños más vulnerables.
«Estaba en Santiago, antes de viajar a Francia, cuando en mi casa veo el programa donde hablaron de los artistas que fueron asesinados y ahí supe de Jorge Peña Hen. No tenía idea de su existencia hasta ese momento», cuenta desde París, Francia, Claudio Jara (39).
Desde ese instante, como reconoce, partió esta hermosa historia, la que culminó con un documental sobre su vida: «Jorge Peña Hen: Creer para Crear».
«A través del amigo de un amigo, que estudiaba piano con la viuda de Peña Hen, Nella Camarda, se hizo el contacto para poder conocerla y desde aquel momento nos hicimos muy amigos. Eso fue en el año 2004, más o menos, fecha en que comencé a realizar la investigación».

Tanto había investigado acerca de su vida y obra, que ya en Francia, junto a su amigo Benoit Chanal, que trabaja para la televisión y que tenía muchas ganas de realizar un documental, tomaron la determinación de desarrollarlo, pero a pulso. Con recursos propios. También con la ayuda de otros amigos.

Pero para conseguirlo tuvo miles de inconvenientes. En cinco años, tiempo que duró la investigación, viajó por Cuba, España y Chile, «de gauche à droite (de izquierda a derecha)», como dice este pianista y compositor. En todo ese tiempo se entrevistó con más de 20 personas, algunos investigadores que le entregaron más información, y por fin pudo terminar el documental, el que ha sido visto una vez en La Serena –hace más de cuatro años- y un par de veces en Francia. Nada más.

«Lo hicimos con recursos propios y con la ayuda de cercanos. Todo de manera independiente. Fue muy difícil, en vista de que durante la dictadura militar se perdieron muchos archivos, por lo que fue bastante complicado obtener la información en torno a su vida y obra. Además, la gente no quería hablar y eso me llevó, incluso, visitar Cuba para buscar algunos documentos que había en el Museo de la Música. También viajé a España, a Madrid, para conocer a uno de los mejores amigos de Jorge en su juventud, que es Agustín Cullell y luego me trasladé a Chile donde estuve en el sur hablando con Américo Giusti, que trabajó los últimos años en la Escuela de Jorge Peña Hen y en La Serena, Coquimbo y Santiago. Todo eso tomó mucho tiempo», afirmó.

Tenía 28 años cuando partió a Francia, «donde llegué a la vida, pero con un proyecto claro. Sabía lo que quería hacer», cuenta. Y agrega que lo primero «fue estudiar en el Conservatorio de Burdeos piano, escritura musical y composición. Luego realicé un magister en La Sorbona, en París, y un doctorado con una tesis sobre Jorge Peña Hen. Cuando decidí dejar Chile lo hice con la necesidad de aprender, pues como no hay muchas puertas para ello, tomé la determinación de venirme porque sabía el nivel musical que existe acá en Francia. Era el momento de partir, porque de lo contrario no habría podido desarrollarme como músico. Acá trabajo en un conservatorio, que es como trabajar, diríamos en La Pincoya de París, donde estamos montando orquestas sinfónicas de niños, siempre con el legado de Jorge Peña Hen».

Apunta, orgulloso, que cuando partió con las investigaciones mucha gente no sabía nada de Jorge Peña Hen. Lo propio en Venezuela, «donde no se puede negar lo que han hecho con el Sistema de Orquestas, pero todo se inició gracias a la labor que desarrollaron dos profesores chilenos que se fueron luego del golpe militar. Uno de ellos se transformó en el brazo derecho de Antonio Abreu y así surgió el trabajo. Incluso, Abreu (músico y educador venezolano, fundador de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela y del Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Juveniles, Infantiles y Pre-Infantiles) en una carta que escribió cuando visitó Chile, hace algunos años, agradeció la herencia que dejó Jorge Peña Hen para el desarrollo de la música en los países latinoamericanos, lo propio ha hecho Gustavo Dudamel, el afamado director de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles».
Respecto a la enseñanza que le dejó este trabajo, confiesa Jara que «la primera fue la dificultad de tratar temas tan complejos como es el asesinato de alguien en el periodo contemporáneo de la historia chilena. Y es complicado, porque muy poca gente se atreve a hablar. Y lo segundo, es que el documental fue realizado con pocos recursos, eso que postulé a varios fondos, pero lamentablemente no tuve muy buena recepción y no sé por qué. Quizás pudo haber sido por razones políticas o porque los fondos en Chile funcionan de otra manera. Pero la lección que saqué fue esa, lo difícil que es hablar de temas como éste en el Chile contemporáneo».

El documental, que puede verse ahora a través de internet, no se ha exhibido masivamente porque, avisa, «los contactos estaban un poco restringidos.
El problema es que no tengo más recursos para estar en Chile y proponer el trabajo, ya que lo propuse en varios lados y no tuve respuestas. Creo que nos faltó más apoyo para mostrarlo. Lo tuvimos en La Serena, pero en otros lugares no y quizás fue por la falta de organización o también porque de mi parte faltó hacer más presión. Ahora, dedicarme a exhibirlo me es un poco complejo, dado que estoy en otros proyectos y por razones de tiempo, dedicación, es que decidimos ponerlo en internet y que la gente acceda directamente al documental. Así que espero que se pueda viralizar.
Lo envié a diferentes instituciones para que decidan presentarlo en público y en los lugares que corresponde. Si también pudieran llevarlo a las escuelas y a la universidad, amén que lo vean los jóvenes músicos, sería ideal, visto que el documental está libre de derecho».

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