José Sulantay: «Término de mi carrera va a ser en una cancha de fútbol»

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1Desde Calama, lejos de su natal Coquimbo, el ex consejero regional ha retomado el trabajo en las canchas como entrenador de Cobreloa, donde dice sentirse cómodo, lo cual lo anima a terminar ejerciendo en el fútbol, desmarcándose un poco del terreno de la política, en donde- asegura – nunca se ha sentido como un político.

En esta ocasión, el entrenador de la rojita sub 20 en los Mundiales de Holanda 2.005 y Canadá 2.007, habló sobre los temas que competen la actualidad regional, la partida de su amigo Carlos Verdejo y la crisis de las selecciones menores de Chile.

-¿De qué acontecimientos importantes para la región se ha enterado allá en Calama?
Lo que sé que en este verano fue mucha gente, lo que quiere decir que la Región de Coquimbo en el turismo ha ido creciendo. Hay cosas importantes que se hacen en el Consejo Regional trabajando a la par con la intendencia. Llegan todos los proyectos, todos los asuntos que son prioridades no solamente en una parte de la región, sino también hay que tener un porcentaje de ayuda para todas las provincias y las comunas. Es una labor realmente bonita, porque consejeros nosotros tenemos injerencia en los repartos de los dineros, que deben darse en la mejor forma posible, para que nadie quede sin recursos.

-¿Cómo le resultó desenvolverse en la política?
A mí me costó mucho meterme en la parte política, yo no fui nunca político y no creo que sea político. Entonces por eso tomé la determinación de venir aquí a Calama, donde es posible que me quede más tiempo.

-¿Se siente atraído por el desafío suyo de ayudar técnicamente a Cobreloa a retomar su protagonismo en la escena futbolística?
Tengo una preocupación grande, porque cómo le respondo a la gente con un equipo que todavía no rinde. De repente creen que yo voy a venir con una varita mágica a dirigir, entonces me preocupo de ver cómo podemos salir adelante.

-Hace semanas atrás ocurrió la sensible partida de su amigo y ex compañero en Deportes La Serena, Carlos Verdejo. ¿Cómo le impactó la noticia?
Yo tuve la suerte de que cuando llegó él a La Serena el año 57, como uno de los jugadores más caros del fútbol chileno, justo ese año me contrataron a mí cuando tenía 17 años. De ahí tuve una amistad con él hasta hace pocos días antes que falleciera acá en Viña del Mar. Me llamaba siempre de Estados Unidos y yo lo tengo muy bien en mi memoria. Cómo sería el cariño que nos teníamos, él fue a todos los partidos en Toronto (Canadá) en la Copa del Mundo Sub 20 (2007), viajaba 15 horas en vehículo con tres chilenos más para ver los partidos. Entonces ahí los muchachos los conocieron, se los presenté y les dije quién era.

-¿Cree que él merece un reconocimiento más grande considerando su idolatría y papel clave en la historia del club papayero?
Una pena muy grande sentí cuando falleció. La mayoría de los estadios de Sudamérica o Argentina tienen nombres de sus jugadores o de las personas que más le han dado a su ciudad, entonces el Carlos debiera recibir un homenaje realmente potente.

-¿A qué factores atribuye la crisis que enfrentan las selecciones menores de Chile?
Me ha costado mucho, pero lo tengo que decir; en el fútbol de cadetes se trabaja muy mal y eso no lo quieren reconocer. No puede ser que a mí no más me hayan tocado las generaciones buenas, porque fui a los dos mundiales.

-¿Dónde ve su futuro?
El día que me retire va a ser del fútbol, yo creo que el término de mi carrera va a ser en una cancha de fútbol.

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