Liceo «Altué» de Tierras Blancas cumple 26 días en toma invariable

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Aunque el cansancio los supera y el ánimo ya no es el mismo de los primeros días, los alumnos advierten que, «cuando veamos gente trabajando en el colegio, aunque sea poniendo un clavo, vamos a entregar el recinto, ya que no arriesgaremos 26 días por nada. Si no vemos un cambio, no entregaremos nada».

Aseguran que no ha sido fácil. Que muchos ya no están con las mismas ganas que el primer día. Que la incomodidad para dormir… Pero de todas maneras, dicen fuerte y claro, el establecimiento no lo entregarán si es que no se les dan las condiciones y se les respeta el petitorio entregado.

Porque los alumnos del Liceo Técnico Altué, de Tierras Blancas, en Coquimbo, suman ya 26 días en toma, «en su mayoría días muy agotadores», cuenta Silvio Alegría, presidente del Centro de Alumnos.

Los estudiantes decidieron tomarse el recinto cuando la situación ya no daba para más.
Y en su petitorio exigen no solamente que regrese un funcionario despedido, querido por todos en la comunidad educativa, sino también piden la desvinculación del propio director del establecimiento (Wilson González), de una docente de matemáticas, y que el colegio, que desde el año 2016 está a cargo de la Corporación Educacional Cristo de la Misericordia, tenga mejores condiciones en su infraestructura.

Pero hasta el momento «no hemos tenido ninguna respuesta», señala Alegría, cansado ya luego de estos 26 días junto al resto de sus compañeros, durmiendo en la biblioteca.
«Ha sido muy cansador para todos. Llevo días con gripe, ya todos están más cansados y no es el mismo ánimo que tenían el primer día, donde estaban todos motivados, pero eso no quiere decir que vamos a entregar el colegio por nada», aseguró.

Reuniones…

Hace dos semanas, cuenta, se acercó la esposa del director para pedirles que terminaran con la toma y que presentaran un nuevo petitorio, pero la respuesta de parte de los alumnos fue negativa, «puesto que no podíamos llegar a acuerdo con ella, ya que solamente es la relacionadora pública. Le dijimos que con ella no íbamos a llegar a diálogo, sino que estamos pidiendo una reunión con el director (Wilson González) y el sostenedor del colegio (José González Mori, su hijo)».

Finalmente la reunión fue agendada para este martes, pero los alumnos se retiraron de la mesa de diálogo sin llegar a buen puerto, y todo sigue tal como el primer día.

En ese sentido, Alegría detalla que «no quiere decir que la toma vaya a terminar con las reuniones, porque nosotros no vamos a deponer el movimiento hasta ver un cambio real… Porque si nos aseguran que se va el director del colegio (desvinculación total del establecimiento), la profesora Patricia Vargas, la esposa del director, y también el señor Pizarro, que es como la mano derecha del director, sería el puntapié inicial para resolver los conflictos. No obstante, no hay que olvidar que en otro petitorio estamos pidiendo mejoras en la infraestructura del colegio. Entonces, cuando veamos a gente trabajando en el colegio, nosotros recién en ese momento vamos a entregar el establecimiento, debido a que no arriesgaremos 26 días por nada. Si no vemos un cambio, no entregaremos nada».
Sin embargo, destaca que «queremos solucionar este conflicto, pues no queremos seguir en la pará de no terminar la toma, entiende».

Por el momento, y a la espera de una pronta solución, los apoderados se han preocupado de que sus hijos tengan una buena alimentación. Y eso lo aclara Alegría.

«Hemos tenido una buena alimentación, y el apoyo de los profesores y de nuestros apoderados. Por ejemplo, el día viernes hicimos una tallarinata y llegó mucha gente. Fue una jornada bastante productiva, pues muchos apoderados y otras personas se enteraron más de lo que realmente está pasando con el establecimiento».

Hay que solucionar el conflicto

El conflicto entre el colegio y los sostenedores hace rato que llegó a oídos del Ministerio de Educación. En este sentido, el seremi Claudio Oyarzún manifestó que «siempre lamentamos cuando los procesos de enseñanza y aprendizaje se interrumpen, más aún por temas domésticos, propios del establecimiento. Estamos en una instancia de recopilar más información, nos vamos a reunir con la comunidad educativa para conocer los detalles y cuáles han sido los avances para poder solucionar el conflicto. Por de pronto, estamos muy preocupados y vamos a ver la estrategia de recuperación de las clases».

También aclaró que ya se han reunido con el equipo directivo, «con los estudiantes, con los representantes de los diferentes estamentos a quienes hemos derivado, porque hay situaciones especiales donde la Superintendencia es la que debe tomar cartas en el asunto, porque tengo entendido que existen dos procesos en curso y vamos a estar atento a lo que allí se indica. Sin embargo, insisto en que para nosotros lo más relevante es asegurar que el proceso de enseñanza se reinicie pronto, siempre pensando en el beneficio de todos los estudiantes».

Por último, realzó que al igual que en otras instancias, como en el paro de profesores, «nosotros debemos garantizar que los procesos de desarrollen de manera normal, que se cumpla la cantidad de horas que establece la normativa, y que nuestros alumnos efectivamente sean parte de un proceso debidamente planificado».

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