Militares se desplegaron en la región para garantizar el orden y prevenir saqueos

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Luego que, por orden la Presidenta Michelle Bachelet, la Región de Coquimbo entrara en estado de excepción constitucional y catástrofe, a partir de las 22:00 horas del jueves, el general Schafik Nazal Lázaro, comandante de la Segunda División de Ejército, se estableció en la zona, con la misión de coordinar el despliegue de uniformados.
La necesidad de mano de obra para las labores de despeje de escombros y la importancia de resguardar los sectores más afectados por el terremoto y maremoto del 16 de septiembre, ante los insistentes temores de saqueos, llevaron a que más de 100 efectivos militares fueron destinados a Coquimbo y otros 60 a Tongoy, junto con 50 carabineros en apoyo de Coquimbo, Canela e Illapel. La Policía de Investigaciones aportó con 18 vehículos de apoyo; la Armada, 30 efectivos operando en el borde costero, y la Fuerza Aérea, seis helicópteros para trasladar personal en toda la región.
A primera hora de la mañana de ayer, el general Nazal sostuvo reuniones con las autoridades locales. A la salida de una nueva sesión del Comité Regional de Emergencia, sostenida en la Intendencia, el gobernador de Elqui, Américo Giovine, señaló a Diario La Región que los sectores más sensibles son el barrio Baquedano, la caleta de pescadores de Coquimbo, la caleta de Peñuela y Tongoy.
Dado que personal militar asentado en la propia región es pequeño (siendo el principal el Regimiento Coquimbo), se convocó la presencia de Infantería de Marina y soldados del Regimiento Aconcagua, de Quillota.
“Hacemos un llamado a la solidaridad. Volvemos a recalcar que Chile es un país solidario y deploramos los intentos de saqueo, pero hay temor en la gente”, apuntó Giovine.
Carabineros habilita cuarteles de emergencia
El comandante Luis Carrera, subprefecto de los Servicios de la Prefectura Elqui, explicó que a lo largo de la región sólo tres cuarteles de la institución fueron afectados: los retenes de Pichasca y Tongoy y la Subcomisaría de Los Vilos.
El caso más grave es el de Pichasca, comuna de Río Hurtado, en donde el retén sufrió derrumbe de muros y daños irreparables, lo que hace imposible seguir utilizándolo para sus 11 funcionarios. Ante ello se instaló provisoriamente una carpa especial, de alto estándar, que permite retomar los servicios sin dificultades.
El retén de Tongoy fue invadido por el mar, inutilizándolo al menos temporalmente. Sus 14 funcionarios de planta, más 10 agregados y dos perros buscapersonas, asignados por la emergencia, fueron reubicados temporalmente en una carpa ubicada en el estadio de la localidad.
En cuanto a Los Vilos, según el oficial policial, se trata de daños importantes, pero reparables.

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