Pescadores acusan que robo de sus productos está fuera de control

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«Llegan con sus camionetas, cargan, y se van. Es muy poco lo que podemos hacer, porque andan armados», confiesan.

Son kilos y kilos todas las noches. En dinero, más de dos millones de pesos. «Y a veces más», aseguran con rabia. Por lo mismo, hace un mes que el gremio de pescadores de Los Choros ideó un plan de contingencia y vigilancia para evitar que sus machas sean sustraídas y comercializadas ilegalmente en las ferias libres de la conurbación.

Gabriel Molina es el encargado de la guardia del área de manejo. Junto a él también están Carlos Flores, tesorero del gremio, y varios pescadores más, unidos en un único objetivo: turnarse por las noches para evitar que «estos ladrones nos sigan haciendo un daño enorme».

Molina confiesa que «es un desmedro grande para nosotros y con pérdidas millonarias, ya que este producto genera un sustento gigante dentro de nuestras familias y también para las comunidades aledañas, a quienes se les ofrece trabajo, como a familias de la Caleta San Pedro, que viene a hacer el manejo de machas cuando se abren las cuotas…».

Carlos Flores confirma los dichos de su compañero. «En estos meses hemos sufrido muchos robos. No es todos los días, sino que cuando la mar está buena, y a eso de las 2 o 3 de la mañana llegan y nos quitan el producto.

Como socios intentan de muchas formas cuidar su fuente de trabajo, pero reclama que «nos hace falta más recursos para poder vigilar por todos lados, porque con Carabineros tenemos cero apoyo», agrega.

Según señalaron los propios afectados, hace tiempo ya que han visto mermados sus ingresos y la sustentabilidad de su fuente laboral. Y atraparlos para que no vuelvan es complejo, «porque la playa es extensa y es difícil».

Cuenta Molina que «siempre se nos arrancan en sus camionetas. Además está el tema de la seguridad, pues ellos andan armados y uno pone en riesgo la vida. Por ejemplo, este viernes sorprendimos a unos tipos con 500 kilos. Imagínate que el kilo de machas está a 2 mil pesos, así que en una noche se roban fácilmente un millón de pesos. Y es más. Hemos sorprendido varias camionetas en un mismo lugar y a la misma hora, por lo tanto nos han robado más de dos millones».

8 kilómetros de costa

Por el momento, la única manera de asegurar que los robos bajen, es cumpliendo la labor de guardias por las noches.

«Hace un mes que estamos con un plan de vigilancia y con nuestros vehículos cuidamos y recorrimos los 8 kilómetros de la Bahía Choro que nos corresponde, aunque tiene casi 20 kilómetros. Y por eso es que ha bajado un poco la sustracción, pero de todas formas llegan y nos roban igual, y es porque ahora, creemos, ya no tienen miedo. Y sabe por qué, porque son ladrones osados, dado que la rentabilidad para ellos es súper grande, y debido a eso arriesgan sus vehículos y hasta el pellejo».

El primer turno comienza a las 17 horas y cuatro pescadores cuidan hasta las 12 de la noche, para luego ingresar el otro grupo que vigila la bahía hasta las 8 de la mañana.

«Después queda el guardia de turno que recorre la playa durante el día, pero a esa hora no pasa nada porque es mucha gente que se pasea por el sector. Pero es cosa de que llegue la noche para preocuparse…».

Lo que más indigna a estos esforzados hombres de mar es que el respeto ya no existe. «Antes estos ladrones sabían que había vigilantes y no venían o lo pensaban, pero ahora lo hacen igual, no tienen miedo. y de verdad, nuestra seguridad personal puede correr peligro, visto que ellos andan armados, y así no puedes hacer nada».

Para Molina, Flores, y el resto de los pescadores del sector, esto no es más que una verdadera red de criminales «y muy osados», dedicados a extraer ilegalmente los recursos, movilizarlos, y posteriormente venderlos en el mercado «negro» a un costo inferior evadiendo los impuestos.
«Estas personas que nos roban son de La Serena, Las Compañías, de Coquimbo, Tierras Blancas, y venden sus productos en las ferias libres y lo hacen sin pasar los productos por el servicio, puesto que no cumplen con la medida», asegura Molina.

Talla mínima
de extracción

El robo de machas es una cosa, pero el daño que están haciendo al sustraer productos que aún no están en su talla mínima para poder extraerlos, es mucho peor.
Por ejemplo, explican que «la Subsecretaria de Pesca tiene una norma que dice que todo producto debe tener una talla mínima de extracción para que se cumpla con los requisitos de producción. Por ejemplo, la macha tiene que medir de 6 centímetros hacia arriba para ser cosechada, pues debajo de ese mínimo es un producto que no cumple con los ciclos reproductivos. Entonces, esta gente se está llevando toneladas de machas fuera de la medida y se concentran básicamente en el lado sur del banco, porque ese lugar es muy rico y produce mucho. Incluso, en menos de una hora están cargadas las camionetas.

Además, esa macha, por lo menos, tiene que tener un año más de crecimiento para llegar a la talla comercial, así que el daño que hacen al robar estos productos es doble», explica.

Otra manera de poder erradicar a estas bandas es junto al trabajo con las policías. En ese sentido, cuenta Gabriel Molina, «hace un mes comenzó a regir una nueva Ley de Pesca respecto al tema de los robos, ya que esta situación no es de ahora, sino que tiene una larga data, pues han robado en la Bahía de Coquimbo, en Caleta de San Pedro…, y por eso es que ahora existe una comisión de la PDI encargada de esos delitos, haciendo allanamientos que antes no se hacían, y de verdad que han sorprendido a personas en Coquimbo con productos del mar sin pago de su facturación de impuestos. También tuvimos no hace mucho una reunión con el diputado Raúl Saldívar y dijo que había hablado este tema en la Cámara, dado que es complejo no sólo para nosotros, sino que también para otros gremios del país».

Hoy, pese a todo, se encuentran en un plan de manejo, «porque como estas playas estaban devastadas, trajimos machas de la Bahía de Coquimbo y las sembramos acá para recuperarlas. Y el trabajo ha sido de mucho tiempo, y gracias a eso es que hemos llegado a lograr rentabilidad, tanto para nuestras familias como para la gente que presta sus servicios en Punta Choro, Caleta de Horno, Chungungo…».

Como el robo de machas no tan sólo afecta a los gremios de Los Choros, sino también a otros sectores de la costa y también del país, es que el diputado socialista Raúl Saldívar se ha comprometido con ellos para tratar de buscar una pronta solución, porque reconoce que es un tema preocupante, no solamente en la pérdida del recurso como tal, sino que también porque en cualquier momento puede ocurrir una desgracia.

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