Luego de laborar desde inicios de año, la comisión técnica formada por el municipio y el Ministerio de Obras Públicas, que evaluó la propuesta de la constructora Sacyr, que solicitó un nuevo aumento presupuestario de entre $5 mil a $7 mil millones, para terminar de levantar el edificio consistorial de Coquimbo, cuyo costo es de $18 mil millones aportados por el estado, ya estarían listas las conclusiones de la referida comisión, cuyo informe final podría ser entregado en estas próximas semanas al concejo municipal, para la evaluación que podría destrabar la construcción de la obra que en el presente está literalmente «paralizada».
Diario LA REGIÓN, consultó al concejal, Alejandro Campusano, por la posibilidad de resolver en el corto plazo la continuidad de las obras, las que de acuerdo a autoridad iría bien «encaminada».
«De acuerdo a las gestiones que ha hecho el alcalde Marcelo Pereira, en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas se tomaron todos los asesoramientos posibles y eso haría presumir que en el mes de octubre se debería retomar las obras en el edifico, y yo como concejal estoy de acuerdo que continúe a cargo la misma empresa, que debe respetar el contrato a suma alzada que existe. La idea es que nuestra gente quede tranquila y que vea un avance en este proyecto, que traspasa a varias administraciones municipales anteriores para así lograr concretar este edificio».
En ese sentido, Campusano explicó que el contrato a suma alzada implica que Sacyr, debe asumir plenamente el costo de usar materiales con precios nuevos, que fue uno de los principales argumentos para pedir más presupuesto, «sabemos que hubo una demora en los trabajos por el cambio de normas sísmicas y si bien la empresa adujo el cambio de valor de insumos, esperamos hacer un concejo extraordinario donde el alcalde va a hacer la presentación de las nuevas condiciones que se llegó con la constructora, para continuar las faenas. Pero acá se debe respetar el contrato a suma alzada que establece condiciones y ese contrato madre, repito, debe respetarse si o si, que es lo que esperamos como cócteles»
Opinión similar tiene la concejala Rosetta Paris, que confirmó el principio de acuerdo con Sacyr, «tengo entendido que hay conversaciones bastantes avanzadas con nuestro equipo técnico que está viendo este tema y confío en Dios que llegaremos a un buen acuerdo».
Por otra parte, la concejala, enfatizó que la idea es no realizar ningún aporte nuevo al presupuesto ya asignado, «este es un contrato administrado y mandatado por el Gobierno regional y aunque no hay que olvidar que tuvimos un terremoto y tsunami que hizo variar el tema constructivo, la idea es no hacer un gasto más excesivo, porque ya se tiene un aporte de dineros del Gore por más de $1.100 millones para saldar una deuda de $ 2.400 millones que se tenía con la empresa, entonces aquí no debería haber una entrega de mayores recursos».
Consultada por la posibilidad de reiniciar obras en el próximo mes, Paris expresó, «esa fecha podría ser, ya que la próxima semana termina septiembre, por eso como concejo ya pedimos el informe final que va a sernos entregado con todas las especificaciones y los términos de las negociaciones, además, tenemos que ver cuál va ser la nueva carta Gantt, que va presentar la empresa y ahora hay que ver como el mandante y al municipalidad van a elaborar una programación de trabajo que sea la más corta posible».

































