Terremoto deja 40 casas con daño mayor irrecuperable en barrios como Guayacán y Villa Dominante

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«Mi hermana me dijo que me quedara viendo el festival que estaban dando por la tele y ahí empezó el temblor, si no, hubiera vuelto a mi casa y quizás que nos hubiera pasado con mis hijos, mi nieta, mi bisnieta, eso no más le puedo decir», así resumió la vecina de la Villa Dominante de Coquimbo María Plaza Talamilla, la «providencial» salvada que protagonizó, ya que su inmueble de calle Los Manzanos cayó desplomado por el sismo de 6,7 grados Richter del pasado sábado, con epicentro en Tongoy.

La pobladora, adulta mayor que es viuda, comentó que su vivienda resistió anteriores movimientos telúrico, como el terremoto del 16 de septiembre del 2015 que generó un tsunami, pero esta vez su propiedad de adobe cedió completamente ante el embate de la naturaleza, «en el otro terremoto la casa quedó con algunos daños, pero ahora después que pasó todo, mi hijo vino a verla, y la encontró en el suelo, y no quiero pensar en lo que nos habría ocurrido a nosotros, porque las murallas de adobe son muy pesadas».

Respecto a alguna ayuda, Plaza dijo, «el domingo vinieron personas de la Municipalidad, a las que les di mis datos y también me ayudaron las dirigente de la junta de vecinos de acá. Ojalá que vengan demoler todo y me puedan construir algo nuevo, porque ahora me estoy quedando con mi hermana por mientras».

Otro domicilio del sector, ubicado en calle Los Ciruelos con Los Castaños, quedó con grandes cuarteaduras en el muro de un dormitorio, motivo por el que su propietaria, Oriana Moya, quedó con gran temor de sufrir algún accidente con sus seres queridos, ya que el inmueble también había quedado con daños tras el 16S, los que se agravaron este sábado, «ya no voy a poder ocupar el dormitorio, porque no creo que resista otro temblor, y de la Municipalidad dijeron que iban ayudarnos a ver como reforzar la muralla, y así quedamos a la espera. Mi casa ya quedó con problemas graves en el 2015, y si bien habíamos reparado medianamente las trizaduras en el adode, ahora aparecieron más, y por el lado que da un cuarto de herramientas se cayó el revestimiento y se ve que las vigas de madera están apolilladas y dobladas, por lo que no dan firmeza».

Mención aparte realizó del muro externo del cuarto, que literalmente está perforado, «el muro que da a Los Castaños está muy malo, se ve la luz de la calle entre los adobes, y así en cualquier momento va a ceder y provocar alguna desgracia, porque podría caer sobre alguna persona que vaya pasando, como un niño o un adulto mayor, por eso necesitamos a la brevedad la ayuda de alguna autoridad para evitar una tragedia y para que conozcan los casos de otros vecinos más que también han sufrido daños en sus casas».

Guayacán

En Guayacán, el sector más afectado fue el pueblo típico, declarado monumento nacional, entre las calles Urmeneta y Errázuriz, Ignacio Carrera Pinto, Calle Varas y Pérez.
Carlos Zepeda Bembow, presidente de la Junta de vecinos José Tomás de Urmeneta, confirmó además que casas patrimoniales sufrieron derrumbes serios, por lo que recurrió a concejales y a un parlamentario para ver la forma de beneficiar a los pobladores afectados por el fenómeno natural, «el domingo en la tarde vino para acá la concejal Roxana Zambra, y conversé con el concejal Mario Burlé y el diputado Francisco Eguiguren, también se comunicó conmigo y así quedaron de gestionar ayudas para nuestros vecinos».

El dirigente explicó que hay tres casas del barrio, donde residen familias con severos daños, para los que solicitará algún subsidio estatal para reparar los inmuebles, «tenemos casas habitadas con graves daños en calle Urmeneta y entre Errázuzriz y Pérez, donde la casa de ese sector prácticamente quedó demolida. Otro caso complicado es el de otra casa, de calle Pérez con Lira, que fue muy afectada, y tendríamos otra propiedad dañada en Ignacio Carrera Pinto, donde se cayó el techo completo. Por este motivo esperamos que la ayuda del municipio y de otras autoridades sea formalizada con alguna fecha de entrega, para quedar mas tranquilos, porque nadie sabe cuando será aplicada por el momento».

Por otra parte, Zepeda está apelando a lo solidaridad de la empresa privada para generar algún proyecto de arreglos con la junta y los damnificados, «ojalá que las empresas cercanas a nuestro sector nos ayuden con alguna cooperación, para ver si podemos reparar de forma rápida los daños en las casas habitadas».

De la opción de intervenir con obras en las viviendas patrimoniales, Zepeda expresó que es muy difícil por las normas de Bienes Nacionales, «por parte de Bienes Nacionales no hay ninguna opción y por esos tengo una crítica, ya que desde el 2005 Bienes Nacionales no ha hecho nada en nuestro pueblo típico, lo que puedo decir con mucha responsabilidad».

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