El Gobierno modificará el mecanismo que regula las bencinas, reduciendo su capacidad de amortiguar alzas, lo que podría sentirse con fuerza en regiones.

Por: Valentina Echeverría O.

El reciente anuncio del Gobierno de modificar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) encendió las alertas, ante la posibilidad de que los precios de las bencinas comiencen a subir con mayor rapidez en el país.
Al respecto, el vicedecano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Jonathan Hermosilla, explicó que este sistema opera como un amortiguador frente a las variaciones del mercado internacional. «Funciona como un mecanismo que suaviza las alzas del precio del petróleo, evitando que el combustible suba de golpe en Chile», señaló.
En la práctica, detalla, cuando el petróleo sube, el Estado reduce el impuesto específico para contener el alza, mientras que cuando baja, el impuesto aumenta para evitar caídas abruptas. Así, actualmente las variaciones se mantienen en torno a los $30 por litro semanal.
No obstante, el economista advierte que el cambio anunciado no implica eliminar el sistema, sino modificar sus parámetros. «Lo que cambia es la forma en que se calcula el precio de referencia, pasando de considerar tres a cuatro semanas, lo que podría hacer que las alzas se reflejen de manera distinta en el corto plazo», señala.
En términos concretos, esto podría traducirse en que los aumentos internacionales se traspasen más rápido al consumidor. «Sin este mecanismo, el precio de la bencina podría subir hasta $350 por litro, mientras que con el sistema actual el alza se limita a cerca de $30 semanal», agrega.
Hermosilla también aclara que este sistema no implica un gasto directo del Estado, sino una menor recaudación. «Lo que ocurre es que el Estado deja de percibir parte del impuesto específico cuando busca contener las alzas», precisa.

Impacto en la región

Más allá de la explicación técnica, el cambio podría sentirse con fuerza en la región de Coquimbo, donde el uso del transporte es clave tanto para la movilidad diaria como para la distribución de bienes. En ese contexto, el vicedecano advierte que el impacto no se limitaría a quienes cargan combustible, sino que se extendería a toda la economía local.»Esto genera presión inflacionaria, porque suben los costos de transporte y eso se traspasa a los precios de los bienes, afectando directamente el costo de vida», explicó.
En esa línea, agregó que sectores como el transporte de carga y de pasajeros, junto a las pequeñas y medianas empresas —especialmente del área agrícola—, serían los más expuestos a los efectos del ajuste.