La paciencia se agotó. Esa la consigna que existe hoy en la comuna de Monte Patria, después de un año de convivir con restricciones sanitarias que muchos califican de «asfixiantes» por culpa de la Mosca de la Fruta.

Por René Martínez Rojas

Por lo mismo, una delegación encabezada por el alcalde Cristian Herrera y representantes de organizaciones agrícolas, además del senador Matías Walker, se trasladó este lunes hasta la capital para golpear la mesa del Ministerio de Agricultura y mostrarles un complejo panorama: a 12 meses de iniciada la campaña de su erradicación, los avances son marginales y el daño económico a la agricultura familiar campesina amenaza con ser irreversible.

«La crisis
tocó fondo»

Uno de los puntos críticos ha sido la bajísima efectividad de las medidas implementadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en la zona. De acuerdo con los datos técnicos presentados ante el ministerio, de un universo de 880 sitios pesquisados en el territorio de Monte Patria, apenas un 9,3% de los casos han sido resueltos satisfactoriamente.

Esta situación ha generado un impacto económico directo en los productores, quienes se han visto impedidos de comercializar sus cosechas bajo los protocolos sanitarios actuales.

«La crisis de la agricultura en nuestra comuna tocó fondo. Se ha cumplido un año desde su aparición y esto no ha bajado, sino que ha aumentado. Nos reunimos con el ministro (Jaime Campos) y le planteamos las deficiencias del SAG, pero también las brechas estructurales en términos de recursos hídricos que tenemos en la comuna», fustigó el alcalde Herrera.

A juicio del edil, existen protocolos que están siendo muy mal aplicados, «pues no es posible que tengan que venir hacia Santiago las autorizaciones para que puedan salir productos de nuestra comuna demorándose días. ¿Lo positivo? Que se van a flexibilizar ciertos protocolos y acciones, principalmente pensando en los productos que van al mercado nacional, al mercado interno y que son procesados».

Luego de su reunión en Santiago espera pronto tener la visita del ministro o del director nacional del SAG «y que escuchen lo que se está viviendo y poder seguir haciendo mucho más llevadero el mal trabajo que está haciendo el SAG y que se pueda corregir para por fin terminar con la mosca de la fruta en nuestro país».

Contra el «centralismo sanitario»

La crítica no fue solo técnica, sino también política, ya que el senador hizo hincapié en que el centralismo está matando la operatividad en terreno.

«Lo que hemos pedido al ministro es una racionalización de los criterios del SAG y se ha comprometido a diversificar los protocolos. Como este país es muy centralizado en la toma de decisiones, las autorizaciones para que un producto pueda salir de la comuna demoran días porque deben visarse en Santiago», señaló el parlamentario, calificando la situación en Monte Patria como un «grave problema social».

En la misma línea, Fidel Salinas, presidente del sindicato de agricultores de El Palqui, enfatizó que la solución no puede dictarse a 400 kilómetros de distancia.

«El ministro escuchó la situación de cada sector y pudo responder algunas inquietudes en cuanto a mejorar los protocolos y otras propuestas anunciadas, como el fomento productivo de Monte Patria, el tema hídrico y ahora lo importante es poder trabajar con el ministerio», indicó el dirigente.

La reunión no ignoró el problema de fondo que arrastra la provincia de Limarí: la sequía estructural, por lo que las autoridades recordaron que la Mosca de la Fruta llega a debilitar una economía que ya cumple dos décadas bajo estrés hídrico.