En gira por el país llegó hasta la región el día miércoles, el presidente nacional de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), José Manuel Díaz , abordó una amplia agenda marcada por reuniones con dirigentes locales, autoridades de gobierno y trabajadores, además de emitir duras críticas a las políticas impulsadas por el Ejecutivo.
Por Javiera Escudero
El dirigente explicó que su presencia tiene un doble propósito: evaluar junto al directorio regional las actividades del pasado 1 de mayo y proyectar el trabajo sindical en el territorio, además de sostener encuentros con Andrea Barrera, Seremi del Trabajo para fortalecer la interlocución entre la organización y el Gobierno.
Díaz subrayó que uno de los ejes centrales de la CUT es fortalecer el diálogo social. En ese sentido, detalló que actualmente existen mesas de trabajo con el Gobierno en materias como salario mínimo, sala cuna, capacitación laboral y políticas vinculadas al Consejo Superior Laboral, en línea con estándares promovidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según indicó, estas instancias buscan trasladar acuerdos nacionales a los territorios mediante coordinación con autoridades locales.
«La CUT nos está a la disposición de llamar a movilizaciones lo que estamos pidiendo nosotros que el gobierno transparente, clarifique lo que va a hacer, porque salir a movilizarnos, va a hacer el gobierno justificar lo que nos está haciendo por debajo».
No obstante, manifestó una postura «muy crítica» frente a los recortes presupuestarios anunciados por el Gobierno. Cuestionó especialmente que estos ajustes afecten programas sociales dirigidos a sectores vulnerables, incluyendo pensiones como la PGU, salud, educación y beneficios asociados a la infancia, como los de Junaeb.
En materia económica, uno de los puntos más duros fue el rechazo al reajuste del salario mínimo propuesto por el Ejecutivo. Díaz calificó el aumento como «una burla», detallando «el proyecto que envió el día lunes el gobierno al Parlamento de reajuste del salario mínimo envió un reajuste de 7.546 pesos bruto, si quita el 19% de AFP, 7% salud y el 0,6% de Seguro de Cesantía queda un 19% menos que serían 6.120 pesos, el reajuste que envió el gobierno son doscientos dos pesos de aumento diario. Un pan cuesta 250 o 300 pesos, es decir, está reajustando media marraqueta».
Esto, indicó, resulta insuficiente frente al aumento del costo de la vida, especialmente en combustibles y bienes básicos.»Nosotros lo rechazamos tajantemente porque el costo de la vida con la subida del petróleo y la benzina aumentó un 20 o 30%, los salarios perdieron poder adquisitivo en esa proporción. No nos pueden mandar un reajuste del 1,2%».
Asimismo, criticó lo que calificó como una «reforma tributaria encubierta», señalando que el Gobierno busca reducir la carga impositiva a los sectores de mayores ingresos, lo que implicaría una merma significativa en la recaudación fiscal. A su juicio, esta decisión contrasta con los recortes en programas sociales, profundizando las desigualdades.
Finalmente, hizo un llamado a los trabajadores a mantenerse informados, organizados y atentos al desarrollo de las políticas públicas. Reafirmó que la CUT defenderá los avances laborales alcanzados, como la jornada de 40 horas, iniciativas de conciliación entre trabajo y familia, y el fortalecimiento sindical.




























