La policía atribuyó roles dentro de la estructura investigada y sostuvo que parte de los fondos eran redistribuidos mediante múltiples transferencias entre personas y sociedades relacionadas. Además, reveló parte de conversaciones telefónicas obtenidas durante la indagatoria.
Por: Valentina Echeverría O.
«Nicole Cadena sería la cabecilla y Bélgica Guerra un brazo operativo». Con esas definiciones, la Brigada Investigadora de Lavado de Activos (BRILAC) presentó este jueves ante el Tribunal Oral de La Serena un organigrama que busca explicar cómo habrían circulado los recursos investigados en el presunto fraude a la Corporación Gabriel González Videla.
La exposición estuvo a cargo de la detective Rosario Hunter, quien sostuvo que los fondos investigados ingresaban a cuentas personales y posteriormente eran transferidos entre distintos involucrados y sociedades vinculadas. Según la funcionaria, parte de esos movimientos permitían la «estratificación de los dineros» y la mezcla de recursos de distinto origen, antecedentes que forman parte de la investigación por eventual lavado de activos.
Nicole Cadena en el centro
Al explicar el esquema elaborado por la BRILAC, Hunter señaló que Nicole Cadena ocupaba una posición central dentro de la organización investigada, mientras que Bélgica Guerra cumplía un rol operativo en la circulación de recursos, además de explicar que Cristian Muñoz iría a un lado de la excoordinadora de Salud en este sistema.
Respecto de Cadena, la detective sostuvo que, de acuerdo con los antecedentes recopilados, era quien junto a su secretaria «daban el pase a boletas de honorarios de personas que no tenían vínculo contractual con la corporación para posterior pago», agregando que posteriormente se observaba «un flujo de dinero que se retornaba hacia ella y ella después deriva hacia otras partes».
La tesis de lavado
Uno de los puntos centrales de la jornada estuvo en la explicación del mecanismo que, según la investigación policial, permitió la circulación de los recursos investigados.
Al referirse a los movimientos asociados a Cristian Muñoz, Hunter afirmó que una vez que determinados fondos ingresaban a cuentas donde coexistían recursos provenientes de empresas formalmente constituidas y otros dineros investigados en la causa, «se produce lo que se llama la mezcla de dineros legítimos con los dineros adquiridos de forma ilegal, dando una apariencia de legalidad a estos dineros».
Añadió que posteriormente esos recursos eran utilizados para distintos pagos y nuevas transferencias, proceso que vinculó a la denominada «estratificación de los dineros».
«Un punto de mezcla y salida»
El querellante de la Corporación Gabriel González Videla, Gonzalo Pinochet, sostuvo que «lo relevante de lo expuesto por la BRILAC es la trazabilidad del dinero. Los antecedentes muestran que Cristian Muñoz recibía fondos en su cuenta de Banco Estado, luego los transfería a su cuenta personal del Banco de Chile y, una vez ingresados allí, esos dineros se mezclaban con recursos provenientes de sus empresas formalmente constituidas».
Asimismo, el abogado agregó que «esas mezclas les daban apariencia de legalidad a fondos investigados como fraudulentos, para luego ser utilizados en pagos de obligaciones de Vital Medical Center SpA, como PREVIRED, arriendos, servicios, patentes y facturas, o bien para continuar con nuevas transferencias».
En ese sentido, afirmo que «en definitiva, la cuenta personal de Muñoz funcionaba como un punto de mezcla y salida: allí confluían dineros de origen lícito con fondos investigados como fraudulentos, que luego eran canalizados revestidos de aparente legalidad».
A juicio del querellante, este antecedente resulta relevante para la investigación de un eventual delito de lavado de activos, ya que permite vincular «la recepción de fondos, su mezcla con recursos lícitos y su posterior utilización dentro del sistema financiero formal».
Interceptaciones telefónicas
y exsocios
La detective también expuso antecedentes obtenidos mediante interpretaciones telefónicas realizadas durante la investigación.
Entre ellas, mencionó conversaciones vinculadas a Rodrigo Campusano, exsocio de Cristian Muñoz en el Centro Médico Las Higueras.
Según relató, en una de las comunicaciones el interlocutor señalaba que la sociedad mantenida con Muñoz no había terminado favorablemente, «utilizando la palabra ‘estafado’» según Hunter y que ya no mantenía relación con las personas investigadas.






























