Sigue la polémica del joven de 25 años, fallecido en la madrugada del sábado 28 de junio en el sector de La Varilla en Las Compañías. Deceso fue tras un procedimiento policial de Carabineros en la zona.
Hoy el círculo del fallecido pide respeto a la hora de informar. Dylan era un buen hijo, padre y hermano. Ingeniero mecánico reconocido en su comunidad, apasionado del descenso en bicicleta, una persona pacífica, respetuosa y de buen carácter. Dejó a una hija de pocos meses y a una familia que hoy está destrozada. Esa noche, Dylan venía de regreso de un cumpleaños. Faltaba poco para llegar a casa de su familia.
«Ante la atención que este caso ha generado en los medios, la familia solicita respetuosamente que no se presente en el domicilio familiar ni en los lugares de reunión de sus cercanos. No estamos en condiciones de atender a la prensa en este momento, y pedimos que ese espacio sea respetado. Para cualquier consulta o requerimiento de información, los medios de comunicación pueden dirigirse a los abogados que representan a la familia, quienes serán el canal oficial de comunicación durante el desarrollo de la investigación», decía el comunicado de prensa.
Sin perjuicio de lo anterior, la familia y amigos de Dylan exigieron que la investigación a cargo de la Brigada de Homicidios de la PDI y el Ministerio Público se lleve a cabo «con total rigor».
La declaración de la familia y amigos del fallecido finalizó destacando que «existen versiones que no coinciden con la forma en que los hechos fueron presentados públicamente, y esperamos que las diligencias en curso —incluyendo el análisis de las cámaras corporales de los funcionarios y los registros de seguridad del sector— permitan establecer con claridad la dinámica de lo ocurrido y determinar las responsabilidades que correspondan».



























