Los restos de José Rodríguez Acosta, ejecutado el 8 de noviembre de 1973 en el Regimiento Arica de La Serena, fueron re identificados luego de su exhumación a fines de 2024.

Por: Bastián Álvarez Pardo

Este miércoles, fueron entregados a sus familiares los restos de José Rodríguez Acosta, víctima de la Caravana de la Muerte en su paso por La Serena, en noviembre de 1973.
Esta corresponde a la primera entrega del cuerpo re identificado de un ejecutado por la Caravana, luego que, a fines de 2024, se exhumaron 10 cuerpos desde el Cementerio de La Serena debido a incongruencias y sospechas de errores en su identificación, tras ser entregados a sus familias en 1998.

El ministro Sergio Troncoso, encargado de causas de Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de La Serena, participó en la entrega y explicó que «se concluyó a principios de este año las labores de reidentificación que finalmente pudieron corroborar cuáles restos, efectivamente, correspondían a los ejecutados de Caravana de la Muerte, todos los cuales efectivamente estaban entre los cuerpos que fueron exhumados del cementerio de La Serena».

El ministro Troncoso informó, además, que continúan las diligencias tendientes a ubicar los restos de Francisco Santoni Díaz y José Rodríguez Torres. «Lamentablemente en las exhumaciones realizadas no se encontraron restos que pudieran ser identificados como pertenecientes ni a Santoni, ni a Rodríguez Torres, de manera que siguen las diligencias para lograr ubicar el paradero de estas personas que pasaron a engrosar el listado de detenidos desaparecidos», concluyó.

Los restos de José Rodríguez Acosta fueron entregados a sus familiares en una ceremonia privada, en la que participaron también funcionarios del Servicio Médico Legal y del programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia.

José Rodríguez Acosta

Comerciante de ferias libres, José Rodríguez Acosta tenía 55 años al momento de ser ejecutado y era padre de José Rodríguez Torres, también ejecutado por militares. Este último, tras ser acusado de cometer un delito común, falleció por el disparo de un militar en el Regimiento Arica y luego, enterrado en la fosa común del Cementerio de La Serena. Días después, Rodríguez Acosta, se presentó en el regimiento a requerir antecedentes sobre su hijo, lugar donde fue detenido y encontró la muerte por herida de bala el 8 de noviembre de 1973. Su cadáver también fue trasladado al mismo lugar en que días antes se sepultó a su hijo.