El entrenador Felipe Gutiérrez, con apenas un 40% de rendimiento en la liga, se hizo cargo del opaco nivel: «Me hago responsable». Ahora el foco está en evitar el descenso, con la UC como próximo escollo el 25 de julio.

Por René Martínez Rojas

Cobreloa devolvió a Deportes La Serena a la realidad. Porque el tanque de oxígeno que el equipo había logrado con algunos buenos resultados en la Copa Chile, finalmente se vació este domingo tras quedar eliminado del torneo al caer por la cuenta mínima.

Y principalmente por el juego exhibido, que este año ha dejado harto que desear. Para muestra un botón: en la Liga de Primera Felipe Gutiérrez tiene 4 victorias, 6 empates y 5 derrotas alcanzando apenas el 40% de rendimiento.

Además, el granate quedó fuera de la Copa de la Liga con un punto sobre 18 unidades en disputa.

Para el entrenador, calma y tiza. Aunque asume toda responsabilidad por el opaco nivel del equipo.

«Entender que como hincha muchas veces este tipo de situaciones las transforman en fracaso y es parte… Pero nosotros tendremos que buscar las herramientas. Es difícil, hay que levantar cabeza. Ya le pedí a mis jugadores que por lo menos estén con la cabeza arriba, pues tienen que dar vuelta la página y darle para adelante, ya que las críticas, el cuestionamiento y las formas, me las llevaré yo. Me hago responsable del 100% de todo lo que pueda pasar en la cancha».

Insistió en que sus jugadores deben levantar la cabeza, «porque pase lo que pase tienen que dar vuelta la página y sobre todo en el campeonato nacional, para que esto no se traspase y no terminar a lo mejor peleando el descenso, porque eso sería un tremendo fracaso».

«Jamás he puesto alguna excusa»

Respecto a una eventual salida, incluso antes del inicio de la segunda rueda, dice entender cómo funciona esto y de dónde salió la información, «pero desde el club no me han dicho absolutamente nada. Entiendo que el cuestionamiento está y genera morbo en el fútbol que los técnicos se vayan, que a los procesos no les vaya bien. Asumo como tal el resultado, como tal la forma y desde que estoy jamás he puesto alguna excusa sobre la mesa, pues siempre me he hecho responsable y al final darle excusa a la gente termina siendo un poco soberbio».

Reitera que desde el club «no me han traspasado ninguno tipo de información» e incluso acaba de llegar su ayudante técnico «y estamos viendo el tema de los refuerzos».

El conjunto papayero necesita dar vuelta la página y centrarse en el torneo nacional, cuya tarea no será nada de fácil, puesto que en el inicio de la segunda rueda se enfrentará (sábado 25 de julio) a la Universidad Católica en calidad de visitante.

Para eso, cuenta que La Serena «necesita de cada uno de sus jugadores, debido a que desafortunadamente hemos tenido tres cirugías y varias lesiones en ese aspecto, lo que al final se vuelve mucho más complejo, no lo voy a negar. Pero -vuelve a repetir- cerramos lo que pasó en la Copa Chile y ahora a enfocarnos en el campeonato. Somos un equipo que necesitamos de todos».