Ministerio Público continúa desarrollo de investigación por desaparición de joven, a quien se le perdió su rastro el 9 de julio 2025 en Pan de Azúcar. A 12 meses de la desaparición, su familia sigue sin respuestas.
Por René Martínez Rojas
El 9 de julio de 2025, Enzo Álvarez emprendió el regreso desde la casa de su padre en Pan de Azúcar hasta su hogar en Tierras Blancas. Ese trayecto, que debía ser una rutina más, se convirtió en el último rastro que se tuvo de él. Doce meses después, su madre, Silvia Castillo, sigue buscando respuestas y cuestiona la forma en que se manejó la investigación desde el inicio.
«Creemos que ahí se perdió mucho tiempo, y valioso. Todo lo que nosotros informábamos a la PDI tal vez no se canalizó como debería haber sido», lamenta. Y relata que la familia recababa antecedentes por su cuenta y los ponía a disposición de la Policía de Investigaciones, pero las diligencias dependían de la autorización de la Fiscalía.
Uno de los puntos que más crítica genera en la madre es que, a su juicio, no se consideró en un principio la condición de salud de su hijo como un factor de urgencia.
«No se tomó en cuenta la situación del problema que tiene mi hijo de salud, en cuanto a su epilepsia generalizada. Además, tiene una discapacidad cognitiva que le hace mucho más vulnerable ante cualquier situación. ¿Sabe? Se debería haber tomado el caso como una prioridad, pues mi hijo nunca ha dejado sus medicamentos, que son vitales», afirma.
La versión
de la Fiscalía
Consultada por este medio, la Fiscalía de Coquimbo informó que mantiene vigente la investigación por la desaparición de un hombre de quien no se ha tenido noticias desde el 9 de julio de 2025.
Y que la denuncia fue interpuesta por la familia dos días después, el 11 de julio, ante Carabineros.
El Ministerio Público señaló que en su oportunidad se solicitó el encargo y búsqueda a las policías a nivel nacional. Posteriormente, el 14 de julio de 2025, la Fiscalía otorgó una instrucción particular a la Brigada de Homicidios de la PDI para investigar antecedentes en el caso. Además, se recibió una querella por parte del abogado representante de la familia para investigar posibles delitos.
Indicó que la persona, al momento de perderse su rastro, no portaba teléfono celular ni aparato tecnológico como para facilitar su ubicación. Anteriormente, ya había sido reportado como desaparecida y la Fiscalía también instruyó diligencias (año 2020 y año 2021), apareciendo días después.
En la actualidad, la investigación sigue vigente y la Fiscalía no hará comentarios sobre la misma para no entorpecer su desarrollo.
A su vez, la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía Regional de Coquimbo ha mantenido contacto con la madre de la persona desaparecida, para hacer un seguimiento del caso, resolver sus inquietudes y levantar eventualmente nuevas necesidades.

































