Ante la preocupación manifestada por vecinos y organizaciones sociales de la Bahía de Tongoy por la acumulación crítica de agua y sedimentos en los humedales Salinas y Pachingo, la Seremi del Medio Ambiente, Jovanka Rendic, realizó una inspección en terreno para evaluar la situación y coordinar acciones de monitoreo preventivo. La autoridad ha mantenido comunicación permanente con expertos del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y con la Municipalidad de Coquimbo. Las proyecciones meteorológicas para los próximos dos a tres días estiman cerca de 200 milímetros adicionales de precipitaciones en la zona, que se sumarán al agua ya acumulada en las cuencas. Frente a este escenario, la autoridad ambiental regional llamó a la calma a la ciudadanía y destacó el rol protector que cumplen de manera autónoma los sistemas de humedales locales.
«Ante la preocupación de los vecinos, vinimos a constatar en terreno los efectos climáticos desde el océano hacia el estero. Hemos podido ver que la naturaleza hace lo suyo: todo este sector de humedal y estero trabaja de forma dinámica, como una defensa natural ante las inclemencias del mar. La población debe estar tranquila, porque los ecosistemas están respondiendo correctamente. Es primordial resguardar estos sectores, que actúan como protección y absorben el impacto del oleaje», declaró la seremi Jovanka Rendic.