Por Javiera Escudero

Las intensas marejadas que durante la jornada del jueves y viernes golpearon el borde costero de La Herradura dejaron una postal de destrucción en el restaurante Timber House, donde el agua ingresó con fuerza, inundó completamente las instalaciones, destruyó ventanales y arrastró todo a su paso, incluso cangrejos que terminaron al interior del recinto.

Hernán Acosta, recepcionista del lugar, relató que el oleaje comenzó a generar problemas desde temprano. «Empezó como a las siete de la mañana, justo cuando llegué. Después el agua comenzó a entrar por los dos lados y esto parecía una piscina», comentó mientras recorría los sectores anegados.
Según explicó, el nivel del agua alcanzó el estacionamiento y las dependencias del primer nivel, dejando importantes pérdidas materiales. «Se quebraron ventanales grandes, entró el agua por completo y quedó todo inundado», señaló.
Acosta recordó que el recinto ya había sufrido daños durante el tsunami de 2015, pero aseguró que esta vez el impacto fue aún mayor. «Con el tsunami ya habíamos pasado por algo parecido, pero ahora fue peor, porque el agua se vino de los dos lados», afirmó. La fuerza del mar no solo destrozó parte de la infraestructura, sino que también dejó una escena inusual. «Hasta cangrejos llegaron adentro. El agua los lanzó con toda la fuerza», relató, mientras mostraba los daños provocados por las olas.
El trabajador explicó que Timber House es propiedad de Marcelo Sulantay, hijo del fallecido exentrenador de fútbol aurinegro José Sulantay. Debido a la emergencia.
Mientras que a lo largo de La Herradura durante la mañana encallaron dos embarcaciones en la playa devorada por las olas; se trató de un velero y un barco pesquero menor que quedaron frente a los departamentos.