Dirigente de pescadores asegura que la especie destruye redes, se apodera de jibias y peces capturados y genera importantes pérdidas para el sector. Mientras, el Gobierno afirmó que evaluará la regulación vigente.

Por René Martínez Rojas

La discusión sobre el futuro de la veda del lobo marino volvió a instalarse y adquirió especial relevancia en el norte del país, donde organizaciones de pescadores artesanales denuncian que la creciente presencia de la especie está provocando severos daños en redes, mallas y otros equipos que se utilizan en las faenas.

Por lo mismo, solicitaron revisar la prohibición de captura y plantearon que el lobo marino sea considerado como un recurso sujeto a medidas de control. Aseguran que, además de dañar los implementos de pesca, los animales consumen parte importante de las especies capturadas.

Pascual Aguilera, vicepresidente de la Federación de Trabajadores del Mar Elqui (FETRAMAR), afirmó que el sector lleva años solicitando una solución concreta frente al problema «y propusimos que el lobo marino fuera tratado como un recurso más. Si me preguntas si el lobo es dañino, por supuesto que lo es…».

El dirigente calificó la situación como un perjuicio grave para la pesca artesanal, aunque advirtió que las eventuales medidas no deben responder únicamente a anuncios políticos o comunicacionales.

«No me gustaría que fueran medidas populistas y que nos dejaran tranquilos un rato, sino que sean medidas serias, de verdad, discutidas, debatidas y analizadas. No para la prensa, señalando que los lobos les hacen mal a los pescadores y que, por lo tanto, los vamos a matar. No es así».

Daños en redes
y capturas

Aguilera explicó que los lobos marinos suelen intervenir en las faenas para apoderarse de las especies capturadas, especialmente jibias y peces obtenidos mediante espineles.

«Al lobo le da lo mismo quitarle una jibia a un viejo que viene de los 40, 50 o 60 metros y llega arriba, a los 10 metros. Se la quita y le da lo mismo. Eso ocurre así», relató.

A su juicio, el problema también se repite con los espineles, donde «no hay día en que los espineles lleguen con la mitad del pescado arriba».

El representante de FETRAMAR manifestó que la situación resulta aún más compleja en embarcaciones cerqueras artesanales de mayor tamaño, debido a que los animales ingresan a las redes y provocan daños en los equipos.

«En los cerqueros artesanales se meten adentro y dejan la escoba. El daño que provocan es gravísimo, sin duda».

De igual manera cuestionó la falta de cifras oficiales y de medidas concretas para abordar el problema, «porque entiendo que debe ser la prioridad el pescador, pero hoy son anuncios. No veo cifras», indicó.

Medidas sin
resultados

Como admite, durante los últimos años se han probado distintas alternativas para alejar a los lobos marinos de las zonas de pesca.

«Sí, se han buscado montones de formas, como espantarlos a través de sonidos, y hasta orcas inflables para ver si se van, pero eso no ocurre. Yo vi la comisión de pesca donde el subsecretario anunciaba esto y me gustaría escucharlo y preguntarle in situ cuáles son las medidas que pretenden aplicar», apuntó.

Y recordó que hace algunas semanas se realizó una sesión especial para analizar la situación, instancia en la que se anunciaron posibles medidas. Sin embargo, cuestionó que hasta ahora no exista claridad respecto de sus alcances ni de la fecha en que comenzarían a aplicarse.

«Aparte de lo que he visto por la prensa, no conozco una medida concreta que me diga que, a partir de tal fecha, esto es lo que va a ocurrir. No la conozco, aparte de las declaraciones que he leído del subsecretario», afirmó.