Una preocupante brecha en materia de preparación municipal quedó en evidencia tras la información entregada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) al Consejo Regional de Coquimbo.
Por René Martínez Rojas
Fue el consejero regional Francisco Corral, presidente de la Comisión de Aguas y Recursos Hídricos del CORE, quien presentó en la última sesión la respuesta de SENAPRED a las consultas formuladas luego del sistema frontal que afectó a la región. Entre los antecedentes solicitados se encontraba el nivel de preparación de los municipios y el estado de los Planes Comunales para la Reducción del Riesgo de Desastres.
De acuerdo con la información, antes de la emergencia solo cinco de las 15 comunas de la región tenían regularizado este instrumento: Combarbalá, Andacollo, Coquimbo, La Serena y Vicuña.
Lo cierto es que el Plan Comunal para la Reducción del Riesgo de Desastres establece las amenazas presentes en cada territorio y define acciones estratégicas para prevenir y mitigar sus efectos. Entre ellas se consideran coordinaciones con distintos organismos, estudios de riesgo, identificación de puntos críticos y la ejecución de proyectos destinados a reducir eventuales daños en la población, las viviendas y la conectividad.
Para el director regional de Senapred, Ángelo Hernández, la existencia de estos planes resulta fundamental, ya que permite que los municipios adopten medidas oficiales y planificadas frente a las amenazas específicas de cada comuna.
«Esto parte de la base de detectar cuáles son las diferentes amenazas que tenemos en particular en cada una de las comunas», explicó Hernández, agregando que el diagnóstico también considera los puntos críticos que los municipios levantan anualmente, es decir, aquellas zonas que suelen presentar mayores niveles de afectación.
El funcionario precisó que las acciones contempladas pueden ir desde reuniones y coordinaciones con distintos estamentos hasta la elaboración de estudios, proyectos comunales o iniciativas financiadas a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
«Lo que hace el plan es identificar cuál es la amenaza y después ver cuáles son las acciones que debo adoptar sobre esa amenaza en particular», señaló.
Diferencias con
los planes de
emergencia
Hernández también puso énfasis en la necesidad de diferenciar este instrumento de los planes de emergencia que deben tener los municipios.
Mientras el plan de emergencia define cómo se distribuyen las funciones y se coordinan las instituciones durante una emergencia específica, el Plan Comunal para la Reducción del Riesgo de Desastres «es otro instrumento, también de responsabilidad de los municipios, que establece las previsiones y acciones estratégicas para mitigar eventos que puedan presentarse más adelante», explicó.



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