Dos días antes, Tamara Sepúlveda (30) salió de su casa para encontrarse con un hombre. Se despidió de su madre y hermana, cerca de las 21 horas. Desde ese momento no volvieron a tener noticias de ella.
Por René Martínez Rojas
«Mi hija salió de acá hasta que me avisaron que estaba en un potrero fallecida. Fue el día lunes. Supe por un primo. Todo el mundo sabía y yo no tenía idea. Incluso llegamos a una sede y me daban el pésame y ni siquiera corroboraban que mi hija era a la que había matado, porque ella no se suicidó…», recuerda Yubitza Torres, su madre.
Fue el sábado 25 de julio. Esa noche dijo que iba donde un hombre que la había invitado «y no supimos más hasta que mi primo me dice que mi hija estaba muerta en un potrero…».
Su cuerpo fue encontrado a unas cuadras de su casa, detrás del colegio Joaquín Vicuña.
Tres días después del hallazgo, el Servicio Médico Legal informó que la causa de muerte correspondía a una asfixia por aspiración de contenido gástrico. Sin embargo, desde el Ministerio Público señalaron que las diligencias continúan con el objetivo de establecer si existen otros antecedentes de interés y determinar las circunstancias en que ocurrió el deceso.
Para su madre, un puzzle sin resolver. No tiene dudas de que hay que personas involucradas.
«La encontraron con su cuerpo calcinado y que yo sepa no tenía problemas con nadie. De hecho, la quería todo el mundo acá en Vicuña. Salía y tenía amigos, por lo que no era una persona para tener enemigos», relata.
También aseguró que su hija presentaba lesiones visibles cuando la vio en el SML. «Dicen que se suicidó y no es así, porque mi hija tenía ramas puestas, estaba quemada y tenía sangre en su nariz. Mi hija tenía su cara machucada, tenía golpes, entonces ellos saben que mi hija fue asesinada…», sostuvo.
De acuerdo con la madre, existirían registros de cámaras de seguridad que mostrarían a Tamara acompañada por varias personas en el lugar donde fue encontrada. Según su versión, algunos individuos se encontraban encendiendo una fogata y bebiendo.
La mujer indicó que la Policía de Investigaciones habría entrevistado a una persona que observó las imágenes y que esta habría reconocido a uno de los hombres registrados.
No obstante, hasta ahora no se ha informado públicamente sobre personas detenidas o formalizadas por este caso.
Tamara había recibido atención psiquiátrica y, según su madre, atravesaba un cuadro depresivo que se había agudizado durante los últimos meses.
«Como familia notábamos que estaba mal, pero a pesar de eso igual hacía su vida. ¿Qué le gatilló? Se separó de una pareja que tuvo y siempre sufría en ese aspecto. Cuando salía siempre la esperaba uno o dos días, pero regresaba», explicó.
Insiste en que sus antecedentes de salud mental no deben llevar a descartar otras hipótesis.
De igual manera anunció que participará en una marcha convocada para este viernes en La Serena, movilización que busca visibilizar la violencia contra las mujeres y exigir mayores medidas de seguridad.
«Las mujeres estamos en riesgo», afirmó, junto con recordar otro crimen ocurrido recientemente en el valle de Elqui, el de la estadounidense Anne Gray, a manos de un ciudadano venezolano en la localidad de Diaguitas.
Además, acusa falta de información por parte de los organismos encargados de la investigación, pues avisa que a días de que se cumpla el mes de lo ocurrido, «no me han informado nada, y me han dejado a un lado. Yo pedí la autopsia y no querían dármela», denunció.

































