Ignacio Labbé (21) dejó los libros de ingeniería por la cocina y hoy ostenta dos títulos nacionales. En la Copa Jóvenes Talentos 2026 en Santiago, el estudiante sorprendió al jurado al combinar el emblemático molusco de la zona con chocolate blanco y toques locales, rindiendo un homenaje al puerto que lo vio crecer.
Por Joaquín López Barraza
Mezclar ostión, chocolate blanco, sal de Cáhuil y un toque de merkén en un mismo helado suena a una locura en la cocina. Sin embargo, para Ignacio Labbé Sagastibelza (21), ese ensamble no era un experimento al azar, sino un pedazo de la identidad del puerto de Coquimbo servido en una copa.
El pasado sábado 1 de agosto en Santiago, esa audacia le valió al joven coquimbano quedarse con el primer lugar en la Copa de Heladería Jóvenes Talentos 2026, certamen nacional organizado por LATAM Bajo Cero.
El camino de Labbé hacia el podio no fue el habitual. Tras egresar del colegio, ingresó a estudiar Ingeniería en la Universidad Técnica Federico Santa María. Sin embargo, tras dos años entre números y ecuaciones, decidió dar un giro radical con el respaldo de su familia: dejó la universidad para matricularse en Gastronomía en el Instituto Culinary de Viña del Mar.
La decisión no tardó en darle la razón. En 2025 se adjudicó la Copa Culinaria Carozzi Junior y este año decidió ir por más en la heladería de autor, una disciplina técnica donde el equilibrio de los ingredientes no perdona errores.
Un tributo directo a
las caletas del puerto
Para la gran final, Labbé —acompañado por su chef instructor Mario Arancibia Barraza— diseñó una receta que buscó traducir los recuerdos de su infancia en la costa regional a un formato de vanguardia.
La preparación incluyó una base de helado de ostión y vainilla, complementada con una ganache de coral de ostiones y chocolate blanco, además de un crocante de kosho de limón de Pica, merkén ahumado y sal marina. En su presentación, el coquimbano no solo defendió la técnica detrás del equilibrio térmico y de materia grasa, sino también la historia de las caletas y los productos nobles de la Región de Coquimbo.
«Estoy hambriento por seguir aprendiendo, por probar cosas nuevas y desarrollarme lo más posible. Tengo el sueño de mostrarle al mundo la nobleza de los productos chilenos y latinoamericanos», expresó el joven tras recibir el trofeo.
Con dos títulos nacionales bajo el brazo a sus 21 años, Labbé proyecta continuar perfeccionándose para llevar el sabor de los productos marinos de la zona a nuevos escenarios internacionales.
































