Una verdadera noche de terror vivió una familia del sector Cielos del Valle, en Coquimbo, luego de que una mujer llegara junto a su hija de 15 años a su vivienda y descubriera que dos delincuentes se encontraban en el interior.

El hecho ocurrió durante la noche del sábado. El dueño de casa, un exfuncionario de Carabineros, todavía se encontraba trabajando cuando su esposa llegó al domicilio junto a la adolescente. Al ingresar al sector, la mujer notó luces dentro de la vivienda y posteriormente descubrió que uno de los ventanales había sido completamente desprendido.

Madre e hija se percataron entonces de la presencia de los sujetos, quienes se encontraban al interior del inmueble y utilizaban una motocicleta para movilizarse. Ante la situación, la adolescente habría instado a su madre a utilizar el Jeep para impedir que escaparan.
La mujer tomó el vehículo y consiguió bloquear la motocicleta, dejándola atrapada. Luego comenzó a tocar la bocina y pedir ayuda para alertar a los vecinos.

Los delincuentes reaccionaron rápidamente. Salieron por el mismo ventanal por donde habían ingresado y saltaron la reja para escapar. Uno de ellos incluso habría caído durante la huida y debió ser auxiliado por su cómplice.

Uno de los antisociales habría intimidado a la mujer con un cuchillo, mientras la amenazaba de muerte. La situación provocó aún mayor temor en la madre y su hija, quienes permanecían en las inmediaciones del vehículo.

Con la llegada de algunos vecinos, los sujetos finalmente lograron alejarse del inmueble. Poco después llegó el esposo de la mujer, quien alcanzó a observar a uno de los delincuentes mientras escapaba con las mochilas donde llevaban las especies sustraídas. El hombre decidió seguirlo a pie por el sector, pero el antisocial comenzó a saltar las panderetas de distintas viviendas hasta desaparecer entre la oscuridad y los árboles.

Minutos después llegaron vehículos policiales y un helicóptero sobrevoló el sector durante aproximadamente 15 a 20 minutos para intentar ubicar a los responsables. Sin embargo, los individuos no fueron encontrados.

El robo dejó pérdidas que la familia estima en aproximadamente 10 millones, considerando tanto las especies sustraídas como los daños provocados en el inmueble.

Entre los objetos que fueron robados se encuentran joyas, dinero, perfumes, zapatillas, una colección de calzado y varios relojes. La familia continuaba revisando sus pertenencias para determinar qué otros elementos habían desaparecido.
Los delincuentes se llevaron prendas y elementos de Carabineros que mantenían en la vivienda.