La propuesta del Ejecutivo busca quitarle al organismo la facultad de presentar querellas y reducir de 11 a cinco los integrantes de su Consejo.
La propuesta de reforma al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), impulsada por el Ejecutivo, abrió un debate que enfrenta visiones dispares sobre el rol y las atribuciones del organismo.
Esto, porque la iniciativa contempla eliminar su facultad para presentar querellas y reducir de 11 a cinco los integrantes de su Consejo. Desde la oposición han surgido críticas, mientras que desde el Partido Nacional Libertario incluso han planteado su eliminación.
En la Región de Coquimbo, el director regional (s) del INDH, Federico Aguirre Madrid, quien asumió presencialmente el cargo hace tres semanas tras la salida de Tarcila Piña, manifiesta su preocupación por el proyecto porque cree que representa “uno de los retrocesos más grandes que hemos tenido en materia de derechos humanos desde el término de la dictadura”.
Afirma que existe una contradicción entre el reconocimiento del papel de las instituciones nacionales de derechos humanos y las modificaciones propuestas.
“Se plantea que son la piedra angular de los sistemas nacionales de protección de los derechos humanos y, en la propuesta, lo que se hace es desmantelar a la institución, no reformarla en el sentido de potenciarla o reforzar sus competencias y atribuciones, sino más bien cercenar sus competencias y facultades”.
A su juicio, “el debilitamiento de las instituciones de derechos humanos es un debilitamiento a la democracia”.
Además, da cuenta que las instituciones nacionales de derechos humanos “están pensadas, concebidas y diseñadas precisamente para hacer un límite a los eventuales abusos de poder del Estado. Entonces, desde el punto de vista de lo que pudiera ser una aproximación a la propuesta enviada por el Ejecutivo, de verdad que la miramos con preocupación”.
Es no entender el rol
Respecto de las declaraciones del Partido Nacional Libertario, que ha llamado a eliminar el instituto, Aguirre dice que “detrás de esas opiniones tan destempladas es no entender el rol que desempeñan las instituciones. Efectivamente nosotros tenemos como primera misión y tarea fundamental, y casi exclusiva, la de escrutar el comportamiento del Estado en esta materia, y muy probablemente en esa función de observación, de reflexión y discernimiento acerca del rol del Estado, vamos a opinar cuestiones que no sean del agrado de quienes sostienen detentan o ejercen ese poder”.
En tanto, el diputado Bernardo Salinas (Ind-PC) cuestionó que la propuesta impida al organismo querellarse ante casos de violaciones a los derechos humanos, “pues le quita una de las cosas fundamentales que tiene el instituto”, planteó.
Sostuvo que presentar querellas cuando existen elementos objetivos es una de las funciones relevantes del INDH y llamó al Gobierno a reconsiderar la iniciativa. “Este proyecto no puede seguir su trámite, ya que es un atentado fundamentalmente para los derechos humanos y ciudadanos”.
Busca modernizar
Precisamente una postura distinta expresó Alfonso Navarro, presidente regional del Partido Nacional Libertario. A su juicio, el INDH “ha demostrado ser una herramienta de desestabilización y de erosión de la autoridad policial”.
Si bien dijo que las policías deben actuar conforme a la ley, sostuvo que el instituto se habría utilizado para que “delincuentes y vándalos queden libres e impunes”.
También señala que Carabineros podría verse limitado en su labor por el riesgo de enfrentar demandas y querellas. “Creo firmemente que el INDH debe eliminarse de raíz” y argumenta que sus recursos “deberían destinarse a la seguridad de los contribuyentes”.
Para el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Humberto Bermúdez, esta reforma lo que busca “es modernizar el INDH fortaleciendo su profesionalismo, transparencia, capacidad técnica y autonomía. Propone una gestión más eficiente, con mayores exigencias de probidad, amplia participación de la sociedad civil y un rol consultivo fortalecido, para contribuir a mejores políticas públicas y responder adecuadamente a los desafíos actuales en materia de derechos humanos”.




































