Un joven de 27 años permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Provincial de Ovalle, luego de sufrir una mordedura de araña de rincón que provocó un grave deterioro en su estado de salud. El caso se registra a pocos días del fallecimiento de otro joven de 26 años por la misma causa en La Serena.

Por: Valentina Echeverría O.

Según explica la doctora Catalina López, jefa de la Unidad de Emergencias del recinto, «el paciente fue atendido oportunamente, donde se hicieron los manejos necesarios iniciales para poder estabilizarlo y actualmente se encuentra en la Unidad de Paciente Crítico, en la UCI, estable dentro de su gravedad», detalló la profesional.

Respecto al tratamiento, López asegura que las actuales guías del Ministerio de Salud no contemplan el uso rutinario de un antídoto, debido a la limitada evidencia sobre su efectividad. «Es un fármaco de alto costo, con baja eficacia y baja evidencia clínica en mejorar la sobrevivencia de estos pacientes», sostiene.

En ese sentido, subraya que el manejo médico se concentra en tratar las complicaciones que puedan presentarse, mediante medidas de soporte que, dependiendo de la gravedad, pueden incluir transfusiones sanguíneas o terapia de reemplazo renal.

Ante la llegada de las altas temperaturas, la especialista recomienda mantener una limpieza periódica de los espacios cerrados, especialmente aquellos que han permanecido sin utilizarse durante mucho tiempo.

Asimismo, recalca la importancia de acudir a un centro asistencial ante cualquier sospecha de mordedura, incluso cuando inicialmente no existan síntomas graves.

Este nuevo episodio ocurre a pocos días del fallecimiento de un joven de 26 años en el Hospital de La Serena, quien sufrió una mordedura de araña de rincón el pasado 21 de octubre y posteriormente desarrolló una falla multisistémica.

Desde el Hospital Provincial de Ovalle se informó que el paciente ha presentado una leve mejoría y está respondiendo favorablemente al tratamiento. No obstante, hasta el cierre de esta edición permanecía grave, aunque estable dentro de su gravedad, y bajo cuidados intensivos.