En la audiencia, la Fiscalía expuso que el hombre asfixió a su conviviente, de 27 años, y luego enviado audios con amenazas de muerte a una segunda persona. El tribunal decretó su prisión preventiva por considerar que su libertad representa un peligro para la sociedad y para el denunciante.
Por René Martínez Rojas
La formalización por el crimen en Pisco Elqui entregó nuevos antecedentes de lo ocurrido la madrugada de este lunes en la comuna de Paihuano.
Porque la muerte de una mujer de 27 años a manos de su pareja, homicidio imputado como femicidio, dejó al descubierto la violencia al interior del hogar que compartían junto a sus tres hijos menores de edad.
Los datos entregados este jueves por el Ministerio Público, luego de las entrevistas con testigos, todos cercanos a la pareja de venezolanos, da cuenta que cerca de las 2.30 horas en el inmueble que compartían, el imputado O.H.G., con el fin de tener relaciones sexuales con la víctima, la violó, y luego le apretó el cuello con las manos hasta provocarle la muerte.
Una hora después, según los antecedentes expuestos por la Fiscalía, habría efectuado cinco llamados telefónicos a un hombre identificado como M.R.R. y luego enviado audios amenazándolo de muerte: «Voy por ti, oíste».
Amenaza que no pudo concretar, puesto que Carabineros lo detuvo a eso de las 5:50 horas en Arturo Prat, intersección calle Centenario, en la misma localidad.
La celaba
Varias fueron las declaraciones que se leyeron, todas de testigos. Uno de ellos, afirmó el fiscal, contó que alrededor de las 5.45 horas despertó al escuchar golpes en la puerta de su casa. Al salir, encontró al imputado, a quien conocía por su trabajo.
Según relató, O.H.G. le comentó que había cometido «una desgracia» y que había matado a su pareja. También le habría señalado que la golpeó y asfixió mientras mantenían relaciones sexuales.
Cuenta que al principio no le creyó. Sin embargo, el imputado llamó a su hermano en Venezuela y durante esa conversación volvió a decir que había matado a su conviviente.
En su declaración, indicó que la pareja discutía con frecuencia y que el hombre la celaba.
«Voy por ti»
Mientras que M.R.R., víctima de amenazas, declaró que conocía a O.H.G. desde Venezuela. Según su testimonio, en ocasiones compartían en la casa de su madre, donde notó que la relación de ambos era «bastante tóxica», incluso con episodios de golpes y malos tratos presenciados por otras personas.
También sostuvo que, cerca de un mes antes de los hechos, el imputado le preguntó si tenía una relación sentimental con su pareja. Tras negarlo, decidió dejar de compartir con ellos para evitar problemas y celos de parte de él.
La madrugada del crimen, narró el ente persecutor, M.R.R., recibió llamadas de parte de O.H.G. que no contestó y luego audios en los que le habría dicho: «Ya maté a mi esposa y ahora voy por ti, mamagüevo».
Otro testigo, añade el fiscal, describió a la víctima como una buena madre y señaló que trabajaba para sacar adelante a sus hijos. Además, le constaba que ella no tenía otra pareja.
Entre los antecedentes que están siendo indagados figura una denuncia por violencia presentada ante Carabineros en noviembre de 2025.
Intención de
dar muerte
Al resolver la medida cautelar, el juez decretó la prisión preventiva del imputado y estableció un plazo de 180 días para la investigación.
«Las conclusiones de la autopsia, más las fotografías, son consistentes con un homicidio por asfixia o estrangulamiento y, también, con las declaraciones de oídas de los testigos. Además, del informe de autopsia se desprenden lesiones en el área perineal compatibles con una penetración no voluntaria, lo que además se condice con la agresión y las lesiones que se visualizan en las fotografías que exhibió la fiscalía».
Sobre las amenazas contra M.R.R., el tribunal consideró el audio escuchado durante la audiencia como un antecedente calificado, pues el audio da cuenta «de la intención de dar muerte a esta segunda víctima, avalado por el reconocimiento de la muerte de su pareja».
































