Presidente de la Comisión Fútbol del equipo pirata, Claudio José Contador Araya.

Tras la muerte del Negro Aracena, uno de los máximos ídolos del barbón, en tiempo pasados, reforzó una idea que se venía maquinando hace tiempo busca mantener viva la historia aurinegra para las futuras generaciones: La creación de un museo para el equipo aurinegro. La idea está avanzada y concuerda con la buena actualidad deportiva.

Por Javiera Escudero.

Qué duda cabe que en el último tiempo, los hinchas del aurinegro viven momentos de emoción, y hoy, solo queda sentirse orgullosos con las buenas campañas del equipo que hace local en el fortín del Llano.

Hace rato que una canción que entona la barra Al Hueso Pirata «Por los piratas que ya no están», viene dejando a muchos con los pelos erizados.

Y como el club responde dentro de la cancha estando vivo en tres frentes; Copa Libertadores, Copa de la Liga torneo nacional, los históricos fallecidos del barbón tendrán un gran espacio.

En conversación con Diario LA REGIÓN Claudio José Contador Araya, histórico dirigente del club y actual presidente de la Comisión Fútbol, adelantó una papita confirmando que la institución trabaja junto a la Municipalidad de Coquimbo en la creación de un museo dedicado a los exjugadores que marcaron época con la camiseta pirata.

«Próximamente se comenzará, en forma conjunta con la Municipalidad de Coquimbo, la construcción del museo donde estarán todos nuestros exjugadores que han sido parte de la institución».

La iniciativa busca transformarse en un espacio permanente de homenaje para quienes construyeron la rica historia del Barbón, desde sus figuras más antiguas hasta los referentes más recientes.

Según explicó Contador, el lugar que corre con ventaja para albergar el proyecto es el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, aunque todavía se afinan los detalles junto al municipio.

«Van a tener su lugar de recuerdo ahí y su merecido homenaje como corresponde», destacó.

La noticia cobra especial significado tras la partida hace ya algunas semanas de Aracena, uno de los jugadores más queridos por la hinchada coquimbana. El dirigente reconoció la profunda pena que existe en la institución por la muerte del exfutbolista, a quien conocía desde la infancia.

«Mi padre nos llevaba a verlo jugar cuando éramos chicos. Lo conocimos toda la vida. Es una pena tremenda», confesó.

De concretarse el proyecto, el museo permitirá que nombres emblemáticos como el del Negro Aracena, junto a decenas de figuras que dejaron huella en el puerto, tengan un espacio donde su legado siga vivo para los hinchas aurinegros y las nuevas generaciones de piratas. La idea dejó entusiasmada a la hinchada pirata que añora tener un espacio para poder rendirle culto a varios ídolos que dejaron esta tierra.