La fuerza del agua se llevó la ruta de acceso al sector y dejó a familias sin poder entrar ni salir en vehículo. Un matrimonio de adultos mayores debió ser rescatado por Carabineros y hoy esperan que llegue maquinaria para recuperar la conexión con sus hogares.

Por: Javiera Escudero.

La quebrada no solo bajó con fuerza, también se llevó el camino. A dos semanas del feroz sistema frontal que golpeó a la Región de Coquimbo, los vecinos del sector Apatitas del Sauce, camino a Ovalle, siguen viviendo las consecuencias de una emergencia que los dejó prácticamente aislados.
Entre ellos está el matrimonio compuesto por Víctor Hugo Ireland (71) y Miriam Abbott (67), quienes aún no pueden regresar a su vivienda luego de quedar atrapados por el aumento del caudal que rodeó completamente su casa. La familia recuerda que en cuestión de minutos el escenario cambió: lo que era una pequeña corriente de agua terminó transformándose en un verdadero río que cortó los accesos y dejó profundas grietas en el terreno.
«A las cinco estaba todo bien y como a las seis era un río. La casa quedó rodeada completamente por agua», relató Claudia Ireland Abbott, hija del matrimonio. Según explicó, sus padres lograron salir gracias al rescate realizado por funcionarios de Carabineros luego de que el helicóptero no llegará, quienes debieron caminar entre los socavones y cruzar el caudal para llegar hasta ellos y otra vecina con su hija pequeña.
«Como familia estamos agradecidos profundamente con Carabineros, especialmente con el teniente Carlos Medina, el cual nos ofreció inmediatamente su ayuda».

Pero el rescate fue solo el primer capítulo del problema. Hoy la preocupación sigue puesta en el estado del camino. Los vecinos aseguran que los socavones alcanzan entre un metro y medio y dos metros de profundidad, dejando prácticamente desaparecida la ruta que conecta las viviendas con el exterior. Incluso el vehículo de la familia permanece atrapado en el sector porque no existe una vía segura para retirarlo.
«No pueden entrar ni salir, no hay pasada. El camino quedó inexistente», explicó Claudia, quien contó que sus padres permanecen temporalmente en Coquimbo por temor a que nuevas lluvias vuelvan a complicar la situación. Mientras tanto, los propios vecinos buscan organizarse para recuperar el acceso y esperan apoyo con maquinaria para poder rellenar y reparar el terreno.
El aislamiento golpeó especialmente a quienes viven en la parte baja del sector, donde la quebrada descargó con mayor fuerza. «Los de arriba están bien, pero los que quedaron abajo están totalmente aislados, no pueden entrar ni salir en auto», señaló la hija del matrimonio, quien además destacó el apoyo entregado por Carabineros durante el rescate.