En un acto de valor y servicio, ambas no dudaron en lanzarse al mar en playa de La Serena y salvar sus vidas. «Vimos la situación y actuamos. No lo pensamos dos veces…», señalaron.

Por René Martínez Rojas

La sargento Claudia Mondaca y la cabo segundo Brenda Escares, las policías que este miércoles rescataron de morir ahogados a una mujer de 76 años y su hijo, contaron los pormenores de una situación que seguramente las marcará a fuego.

Ambas son alumnas de la Escuela de Suboficiales de Macul, en Santiago, y por el Plan Verano llegaron a reforzar la zona y justamente ayer se encontraban trabajando en el borde costero cuando ocurrieron los hechos.

«Vimos la situación y actuamos. Fue lo primero que hicimos, sin pensarlo», cuentan a Diario La Región tras el rescate.

Todo ocurrió en la Avenida del Mar, un poco más arriba de Cuatro Esquinas, cerca del mediodía de ayer, cuando los gritos desesperados de transeúntes las alertó.

Bañistas con las manos en alto apuntaba hacia el mar y a varios metros dos personas clamaban auxilio. Fue ese pedido desesperado el que las puso en alerta y solo les quedó tiempo para actuar.

«La verdad es que no lo pensamos, así que nos desprendimos de nuestro casco fiscal, también nos sacamos los pantalones porque obviamente por el agua cuesta más, y nos lanzamos al mar a rescatarlos», recuerda la sargento.

En la región estarán hasta el 28 de este mes y reconocen que jamás habían enfrentado una situación parecida e insisten que «no lo pensamos por nuestro compromiso ante la institución, nuestra vocación de servicio y poder salvar una vida».

Las palabras de la sargento son un fiel reflejo del video que muestra el accionar, en momentos donde la templanza resultó fundamental para salvar a una familia.

Por suerte, la dos saben nadar muy bien «y por eso no nos dio para pensar más allá que solo ayudar, independiente que no pertenezcamos al área marítima. Nunca lo dudamos».

Bendita tabla

Cerca de 30 minutos duró el rescate y cuando estaban mar adentro, incluso batallando con un fuerte oleaje, «la señora se estaba desmayando, apoyada en una tabla de surf con la que ingresamos. De hecho, tratamos de contenerla para que no se quedara dormida. Fueron minutos eternos», describe la sargento.

Una situación inexplicable, igual que el momento, pero que terminó con un final feliz.
«Con la adrenalina les gritamos a unos bañistas que nos prestaran la tabla de surf y nos sirvió mucho, puesto que ambas personas se pudieron sostener mientras nadábamos hacia la orilla», remarca la cabo.

Y todo con un oleaje que no acompañaba, pues a esa hora las olas hacían de las suyas.
«Nos desprendimos de lo que es el pantalón, que es un arma de doble filo porque traen bolsillos y al mojarse iba a ser un peso para nosotras. Era una larga distancia entre la orilla y donde se estaban ahogando y tuvimos que ingresar para visualizar un poco más lo que estaba pasando. Pero la gente nos pidió ayuda y nosotras colaboramos…».

Una vez que fueron rescatados el hijo contaba que estaban nadando de manera tranquila y de la nada el mar se lo llevó hacia adentro y no podían salir; trataban, pero no podían.

Desde la institución, el prefecto de Coquimbo, Coronel Juan Escobar, destacó y reconoció «la rápida respuesta de la sargento segundo Claudia Mondaca y la cabo segundo Brenda Escares, quienes no dudaron un segundo en ir en ayuda de una mujer que se encontraba en peligro. Esa acción y respuesta refleja el compromiso y la vocación de servicio que debe tener cada carabinero, entendiendo que estamos a disposición de la comunidad para entregar una seguridad integral».

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