El llamado a retiro del jefe titular de la cárcel de Huachalalume se relaciona a «su falta de control en labores básicas y sensibles del régimen interno del establecimiento».

Lo sucedido al interior de un calabozo de la cárcel de Huachalalume sigue causando estratos y no solo por el crimen, sino por lo que ocurrió después…

Porque una discusión entre dos internos terminó en un acto de canibalismo con impacto mundial. El hecho quedó al descubierto durante el procedimiento de desencierro que se efectuó el domingo por la mañana, cuando un gendarme hizo ingreso a la celda 20 del módulo 91 y se encontró con una escena perturbadora.

De acuerdo con la información entregada por el fiscal Eduardo Yáñez, el imputado Manuel Fuentes Martínez (22), justificando el acto como defensa propia, «habría comido algunas partes de la víctima», entre ellas un ojo, parte de las orejas, las manos y el cuello.

Un panorama que, sin embargo, trajo consecuencias para Gendarmería, puesto que el director nacional de la institución, Rubén Pérez, abordó los últimos hechos de violencia que han afectado a distintas cárceles del país, especialmente en La Serena, y decidió remover al jefe del penal.

Luego de reunirse con el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, detalló que se llamó a retiro al jefe titular de la cárcel de La Serena «por su falta de control en labores básicas y sensibles del régimen interno del establecimiento, y que constituyen, a juicio de esta jefatura de servicio y con los antecedentes que dispongo, condiciones que facilitan el acaecimiento de situaciones indeseadas y que repercuten, entre otras cuestiones, en lesiones gravísimas a nuestros funcionarios, y por otra parte, el hecho acaecido la madrugada del domingo 8, con el trágico deceso de un interno condenado».

Agregó que ha existido un despliegue en la cárcel de La Serena para verificar las medidas que se tomaron o se dejaron de tomar; así como también en Atacama para visitar tanto la cárcel como a los funcionarios de gendarmería «que durante el día 6 de febrero fueron agredidos por reclusos imputados, resultado uno ellos con lesiones, una fractura costal».

Además de su salida, también se ordenó la realización de un sumario, por cuanto se supo que ninguno de los internos debería haber estado en la cárcel. Esto, porque se había ordenado el traslado del agresor a Rancagua, mientras que de la víctima también se dispuso que fuera derivado a la cárcel de Antofagasta.

A la espera del SML

Fue el presidente Nacional de la Asociación de Gendarmes de Chile (AGECH), Pablo Jaque, quien entregó declaraciones responsabilizando al Gobierno del hacinamiento en las cárceles, lo que deriva en que el personal de la institución penitenciaria no pueda generar la segregación de la población penal de forma correcta.

Esto ocurre luego de que se registrara una serie de hechos violentos entre internos de distintos recintos penales, siendo el de mayor gravedad lo que pasó en la cárcel de Huachalalume.

Hasta el cierre de esta edición, el cuerpo de la víctima de 26 años seguía en el Servicio Médico Legal de La Serena, a la espera de los resultados de la autopsia que debieran aportarán antecedentes cruciales para la formalización del agresor, que fue trasladado al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad en Santiago.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre