Con una inversión de 150 millones de pesos, el municipio porteño concretó la compra de la Casa Vicens, inmueble construido en 1846 y ubicado en la intersección de las calles Aldunate y Freire, en pleno Barrio Inglés.
Por Javiera Escudero
La propiedad, catalogada como inmueble de conservación histórica, pasará a formar parte del patrimonio municipal en el marco del plan de recuperación y revitalización impulsado por la administración del alcalde Ali Manouchehri.
La adquisición busca resguardar una de las edificaciones más emblemáticas del sector y evitar su deterioro o un eventual uso incompatible con su valor patrimonial. Según lo proyectado por el municipio, el inmueble podrá albergar futuras iniciativas de carácter cultural, educativo, patrimonial y turístico.
El alcalde Ali Manouchehri durante el concejo municipal número 55 señaló que el Barrio Inglés experimentó durante años un progresivo abandono, situación que afectó a numerosas construcciones históricas. En ese contexto, explicó que algunos propietarios optaron por no invertir en la conservación de los inmuebles, provocando incluso la pérdida de fachadas patrimoniales de gran valor para la comunidad.
«Hoy estamos trabajando en dos líneas: resguardar el patrimonio que aún tenemos y recuperar inmuebles que representan la historia de nuestra comuna. En algunos casos se intentó incentivar a los propietarios para recuperar estos espacios, pero no hubo disposición. Por eso iniciamos un plan de adquisición de inmuebles patrimoniales, entendiendo que como municipio somos los principales interesados en protegerlos», indicó la autoridad comunal.
La compra de la Casa Vicens se suma a otras acciones impulsadas por el municipio para recuperar espacios históricos del Barrio Inglés y otros sectores de la ciudad.
Manouchehri destacó que la incorporación de la propiedad al patrimonio municipal abre diversas posibilidades para su utilización futura, además de garantizar su preservación. Asimismo, sostuvo que la recuperación de este tipo de inmuebles representa una inversión eficiente, considerando el valor histórico de las construcciones y el potencial que tienen para contribuir a la activación económica y turística del sector.
La iniciativa forma parte de una estrategia integral orientada a revitalizar el Barrio Inglés, fortalecer la identidad local y generar nuevos espacios para la comunidad, resguardando al mismo tiempo parte importante de la historia arquitectónica y cultural de Coquimbo.






























