Muriel Amigo, administradora de la caleta de Coquimbo, aseguró que el derrame continúa desplazándose por el mar debido a las marejadas y que algunas embarcaciones incluso resultaron con sus motores dañados.

Por Javiera Escudero

Con el agua hasta el cuello están en Caleta Coquimbo. A los daños que dejó el último temporal se suma ahora una mancha de aceite que continúa desplazándose por el sector y que, según denuncian desde la caleta, está complicando el normal desarrollo de las actividades pesqueras.
Amigo, explicó que la situación fue informada a la Gobernación Marítima, instancia en la que se hizo presente el capitán de Puerto, Daniel sarzosa. También se habría solicitado la intervención de la Seremi de Salud.
«Nosotros tampoco podemos hacer función de nuestras actividades teniendo una mancha de aceite que podría propagarse por el agua», señaló Amigo.
La dirigenta explicó que el contaminante no permanece necesariamente en un solo punto, ya que las condiciones marítimas han provocado que la mancha se desplace. «La mancha de aceite se traslada por el mar, por el asunto de las marejadas. Ya venía desde norte a sur», relató.
El problema, además, ya habría generado consecuencias concretas para algunas embarcaciones. Amigo contó que, en una oportunidad, dos naves intentaron salir al mar, pero sus motores terminaron afectados.
«Al bajar dos embarcaciones, los motores se ahogaron y quedaron sin funcionamiento», detalló.
Desde la administración de la caleta plantean que el aceite puede ser retirado mediante procedimientos de tratamiento similares a los utilizados frente a otros derrames contaminantes, por lo que esperan que la situación pueda ser abordada por los organismos competentes.
«Ese aceite se puede sacar del mar, se hace un tratamiento, así como se ha hecho anteriormente con los derrames de petróleo», afirmó Amigo.
La preocupación de los trabajadores es que mientras la mancha continúe en el sector, las faenas pesqueras puedan seguir viéndose afectadas, especialmente en un escenario en que la caleta todavía enfrenta las consecuencias del último sistema frontal.