
Fue una agenda apretada, pero provechosa la que tuvo este lunes el embajador cubano en Chile Oscar Cornelio Oliva.
Por René Martínez Rojas
En concreto, el objetivo del diplomático fue estrechar lazos comerciales en la comuna de Coquimbo, especialmente en lo relacionado a la exportación de jurel para consumo humano.
Una actividad valorada por unos, pero también cuestionada por otros, quienes precisamente creen que estas visitas son inadecuadas y que hay que tenerlas bajo la lupa.
Quien defendió la presencia de Oliva fue el diputado electo Bernardo Salinas (Ind-PC) que incluso lo acompañó en su recorrido por las caletas porteñas.
«El objetivo fue buscar una línea de trabajo en conjunto, de negocio factible para poder llegar con los productos, particularmente con el jurel, pero también otros productos de nuestra bahía de Coquimbo y de la región que sabemos tienen un potencial y una cantidad de especies que efectivamente puede llegar al mercado cubano».
Destaca las posibilidades de poder instalar este negocio, «así que se generó un equipo de trabajo para poder avanzar en aquello y sobre todo los dirigentes de la pesca artesanal están muy proclives a proveer de jurel particularmente congelado para que pueda llegar a ese mercado».
Agregó Salinas que «estamos absolutamente disponibles a ofrecer nuestras capacidades productivas, nuestros negocios y ellos se han abierto a hacer negocios, así que creo que es una contribución y esperemos materializarla».
En la instancia aprovechó de manifestarle «nuestra solidaridad con el pueblo cubano, como podríamos hacerlo con cualquier pueblo del mundo a quienes le instalan este tipo de sanciones que efectivamente atentan a los derechos humanos y a la humanidad. O sea, cortar un bloqueo brutal como ha tenido más de 60 años el pueblo cubano y con mayor razón ahora que quiere recrudecer con la restricción al petróleo».
Hacer propaganda
Para republicanos y libertarios, una visita que causa resquemores.
Dice Brian Salazar, presidente regional del Partido Republicano, que «Chile siempre ha estado abierto al comercio internacional, por cuanto la libertad económica ha sido un pilar en el desarrollo de nuestro país. Ahora bien, me llama la atención que los mayores enemigos del libre comercio ahora quieran abrazar o tener un acercamiento con esa bandera. Esperemos que haya sido una visita técnica y no una oportunidad para hacer propaganda de la nefasta idea de la lucha de clases».





























