El episodio ocurrido la semana pasada volvió a poner sobre la mesa cuestio-namientos que el delegado presidencial regional ya había enfrentado durante su instalación y la emergencia de julio. Tras una reunión con los partidos oficialistas, fuentes que conocieron la instancia señalan que se planteó la necesidad de fortalecer políticamente su equipo.

Por Equipo Diario La Región

La conducción de Víctor Pino ya había generado cuestionamientos durante los primeros meses del Gobierno. A las críticas por la tardía designación de seremis se sumaron rumores sobre una eventual salida del delegado junto a parte de su gabinete, versiones que desde la Delegación descartaron.

Uno de los episodios que sí escaló fue la Mesa Rural de la provincia de Choapa, donde los alcaldes manifestaron su molestia por la ausencia de Pino y del gabinete regional. Cristian Rondanelli, delegado provincial, tuvo que concurrir a la instancia, mientras el gobernador regional Cristóbal Juliá sí participó.

Semanas después volvieron a circular versiones sobre una eventual salida del delegado e incluso comenzaron a mencionarse nombres para reemplazarlo, entre ellos el consejero regional Francisco Corral y Giannina González.

El senador Sergio Gahona descartó entonces un cambio tras conversar con el ministro del Interior, Claudio Alvarado. «Hay algunos que quieren ponerse el traje de delegado antes de tiempo», señaló.

El temporal y la FIBE

Con el inicio del temporal de julio, Pino pasó a encabezar las coordinaciones regionales de la emergencia. Sin embargo, durante esos días alcaldes de la conurbación cuestionaron la respuesta regional y solicitaron el Estado de Catástrofe, que posteriormente fue anunciado por el presidente José Antonio Kast.

La semana pasada, en tanto, una FIBE aplicada en el domicilio de Pino volvió a instalar al delegado en el centro de la discusión.

La ficha fue aplicada después de que su jefe de gabinete, Carlos Rodríguez, tomara contacto con el municipio de La Serena. El documento quedó registrado como «Terminada», con la vivienda y sus enseres calificados como «muy afectados», y posteriormente fue anulado.

Pino reconoció la comunicación de su jefe de gabinete con el municipio, pero descartó haber solicitado o instruido una gestión para agilizar o influir en la aplicación de la ficha. También aseguró que declinó cualquier beneficio asociado.

Los reparos al equipo

Tras la polémica, los partidos oficialistas se reunieron con Pino el pasado jueves.
Fuentes que conocieron de cerca la instancia señalaron a Diario La Región que las colectividades no plantearon directamente la salida de Rodríguez, pero sí transmitieron la necesidad de fortalecer políticamente el equipo del delegado.

Entre los reparos estuvo el manejo político de algunas seremías y la necesidad de contar con equipos más alineados con las definiciones del Gobierno. Las mismas fuentes señalaron que el episodio de la FIBE pudo haberse evitado con un equipo más atento a las implicancias políticas de este tipo de situaciones.

Un militante del Partido Republicano, en conversación con este medio, sostuvo que las presiones políticas sobre Pino provienen principalmente de la UDI y RN. A su juicio, la actual directiva regional de Republicanos «es más disciplinada con Santiago» y no buscaría generar roces innecesarios.

Desde el Partido Nacional Libertario, en cambio, su dirigente regional Alfonso Navarro salió en defensa del delegado y calificó la situación como un «juego de tronos».

«Nosotros vemos con preocupación esta especie de juego de tronos que intenta hacer la gente, no pensando en el mayor bien del Gobierno y que este Gobierno saque Chile adelante, sino pensando en hacer sus ajustes políticos para ganancias personales», sostuvo.