Protesta de apoderados impide rendición del SIMCE en colegio Kids World de Coquimbo: Dan cuenta de «graves situaciones»

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Un «mochilazo» al interior del recinto de parte de los propios alumnos y una manifestación pacífica a cuenta de los padres y apoderados del colegio ubicado en el sector El Llano de la comuna puerto, evidenciarían graves problemas internos que no han sido subsanados, alegan familiares de los menores a LA REGIÓN.

Una seguidilla de sucesos que se arrastrarían desde abril pasado provocaron la movilización. Una profesora indagada por bullyng contra un estudiante TEA, que motivó que el establecimiento fuese sancionado, la acusación de dos madres a la Superintendencia por presunto acoso de un inspector contra sus hijas, y la tardía suspensión de un joven de primero medio acusado de haber encerrado a una niña de 10 años en una sala, son temas que se tomaron la jornada de miércoles.

En el colegio particular subvencionado Kids World las aguas no estan tranquilas. Ha sido tanto el movimiento en el patio con estudiantes conversando cara a cara con el director, que la queja se extendió incluso a la no presentación de más del 90% de los niños y niñas de cuarto básico para realizar la prueba Simce, evaluación de aprendizaje que se hace en todo Chile entre ayer y hoy jueves, y que aborda el logro de los contenidos y habilidades del currículo vigente en diferentes asignaturas.

Del 4to A no fue nadie, y del B solo 8 menores rindieron la prueba. Radical postura que no tenía vuelta a atrás, comentan la decena de papás y mamás que ayer se apostaron en las afueras del establecimiento.

La gota que rebasó el vaso es la historia contada por Thiarentt Zambra, apoderada de una niña de tan solo 10 años que denunció una preocupante situación aparentemente ocurrida el lunes 14 de noviembre.

«Mi hija fue increpada por cuatro alumnos de primero medio, ella junto a otras compañeras iban a la biblioteca cuando les taparon el paso, instancia donde uno de ellos la zamarreó, obligandola a ingresar a una sala vacía».

Confiesa que hasta el día de hoy le da vueltas en la cabeza cuál fue la intención de esos alumnos al encerrar a su hijita. Cuenta que tras unos minutos pudo zafar, escapando de esa incómoda situación. «Ella estaba aterrada, pues no conocía a estos jóvenes como para hacer pasar esto como broma, así están diciendo ahora para justificarse, pero acá el colegio no siguió los conductos, me enteré de lo pasado porque mi hija me lo dijo, no del colegio».

Como madre, salió corriendo a buscar respuestas del recinto, donde le habrían solicitado «no exponer más de la cuenta a su hija».

En ese contexto, el director le habría prometido que se concretaría la suspensión por cuatro días del apuntado de tomar del brazo a la menor y llevarla hasta la sala desocupada. No obstante, se dio cuenta que el menor todavía seguía asistiendo a clases los últimos días. «Me dijeron que la suspensión corría a partir de mañana, entonces es ridículo. Hoy está suspendido, pero con ese antecedente creo que cuatro días es muy poco, deberían haberle cerrado la matrícula».

Y agrega que «me topé con los jóvenes que le hicieron eso a mi hija, puntualmente al que la tomó del brazo, y me llamó la atención lo altaneros que eran y como se tiraban la pelota. Después en otra reunión me encuentro con los papás de estos muchachos reclamando al director de que no correspondía que yo los haya retado, y cuestionaban porqué una niña andaba sola en el patio, es impresentable como se ha tratado el tema», sostiene la apoderada.

Otra madre que llegó hasta calle Guillermo Edwards fue Alicia Miranda. Apoderada que dice tener sensaciones de dulce y agraz. En mayo tuvo que retirar a su hijo de 10 años del Kids World tras percatarse que su «conchito» era víctima de bullyng de parte compañeros y de una profesora, que hasta el día de hoy ejercería como docente. La maestra, de manera insólita, evaluaba al menor con nota 0. El caso estremece al esbozar que su hijo presenta transtornos del espectro autista TEA.

Pero como la vida también da vueltas, dice, desde la Superintendencia de Educación le hicieron saber hace una semana el resultado de la denuncia impuesta.

«Realizado el procedimiento administrativo sancionatorio dispuesto por la ley, se logró establecer que en este caso el establecimiento incurrió en infracción, motivo por el cual se le impuso la sanción de Multa ley 20.529. (50 UTM, 3 millones de pesos aprox.). Dicha sanción, contenida en la resolución que aprueba el proceso administrativo, fue debidamente notificada al sostenedor del establecimiento educacional», decía la resolución de la Unidad Fiscal del organismo.

Cabe señalar que el sostenedor dispone del recurso de reclamación dispuesto en el artículo 84 de la Ley 20.529, el cual puede ser presentado en un plazo de 15 días hábiles desde notificada la resolución que aprueba el proceso. En caso de que dicho recurso sea acogido por la Superintendencia de Educación, el resultado del proceso puede ser modificado.
«Tristemente tengo a otro hijo en octavo básico de este colegio, que está sufriendo por situaciones similiares, pero con esta sanción puedo estar más tranquila, pero ahora se viene la demanda civil», destacó Alicia.

Gabriela Gálvez fue otra de las apoderadas que exige cambios en el colegio. En abril, a su hija de tercero medio un profesor suplente en ese tiempo (hoy inspector), la habría acosado sexualmente, explica. Dice que se habría acercado con una supuesta insinuación que dejó a la menor de 16 años llorando desconsolada.

Puso una denuncia en la Superintendencia y asegura que en septiembre se enteró de otra madre alegando por lo mismo: su hija de segundo medio acusaba al mismo profesor de mirarla con otros ojos. «Él ha negado todo dando vuelta la situación, ahora tiene prohibición de acercase a mi hija. La verdad es que es un secreto a voces de que anda mirando las piernas y el trasero a las estudiantes». Este viernes habría una reunión urgente para ver estos y otros temas.

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