Por Joaquín López.
Tras el paso del temporal, la red vial de la Región de Coquimbo resultó severamente comprometida. Transcurridas casi dos semanas del evento climático, el seremi de Obras Públicas, Cristian Smitmans, entregó un balance de los trabajos que se mantienen desplegados en la zona.
En conversación con Diario La Región, la autoridad detalló que «nosotros tenemos más de 400 caminos en la red vial y tuvimos cerca de 280 afectados. Hoy día mantenemos trabajos en 180 y tenemos 12 rutas que permanecen cortadas».
Aunque desde el pasado viernes la Ruta 5 «está funcionando sin restricciones», el seremi advirtió que «aún falta tiempo para volver a la normalidad».
«Actualmente están las 15 comunas comunicadas y los centros poblados principales conectados. Sin embargo, aún hay sectores rurales aislados, y esa condición es bastante dinámica», explicó.
Puentes y badenes complican la ruralidad
Una de las situaciones que complejiza la labor del MOP es la condición propia de la infraestructura local. Según Smitmans, «los badenes funcionan como fusibles; es decir, se llenan de agua y no se puede cruzar, pero cuando baja el nivel del agua se puede volver a circular».
Es por esta razón que en la repartición aún se encuentran evaluando el daño total en la red: «Hay varios puentes comprometidos, unos siete u ocho; badenes que vamos a tener que reconstruir y rutas que quedaron totalmente destruidas».
A este panorama se suma que durante la jornada previa tomaron conocimiento de un nuevo corte en la Ruta 41, en el sector cordillerano, «por lo tanto, la situación va cambiando todos los días».
«Me atrevo a decir que El Arrayán es crítico»
En el caso de los puentes dañados, el seremi explicó que se están implementando soluciones en el corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo, «en el puente de El Arrayán estamos habilitando un badén de emergencia».
«En el mediano plazo pensamos instalar una ruta provisoria, seguramente un puente mecano, y en el largo plazo restituir la estructura definitiva. Esa es la dinámica que estamos aplicando en todos los puntos afectados de la región», indicó.
Consultado sobre el sector que hoy concentra la máxima prioridad del MOP, Smitmans fue claro: «Me atrevo a decir que uno de los puntos más críticos hoy día es El Arrayán, porque corta la conectividad entre Vicuña y Paihuano, dejando a toda la parte alta del Valle del Elqui sin comunicación. Por lo tanto, el énfasis principal está en restituir ese paso».































