Familia de niña lesionada grave en choque con bus exige justicia

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12Acongojados los integrantes de la familia Bugueño Vega, a través de Diario LA REGIÓN, expusieron los difíciles momentos que viven, en vista que la pequeña hija de Mario Bugueño y Maribel Vega, Anjanette de 6 años, está convaleciente de severas lesiones en el hígado y en el cráneo que sufrió el 11 de septiembre pasado, cuando el auto en el que viajaba el grupo familiar fue chocado por un bus de la empresa SerenaMar, en la Ruta D-43 de Coquimbo.
Sin embargo, a pesar que la colisión comenzó a ser investigada por Carabineros, el parte que consta en el Ministerio Público no consigna las severas heridas que sufrió la niña, por lo que según Mario Bugueño, padre de Anjannette, espera que sea corregido para que la justicia determine las sanciones.
“Estamos muy complicados porque yo vi todo el accidente y cuando llegué al lugar en donde quedó el auto, primero fui a ayudar a mi señora y a mis hijos y de ahí fui a conversar con el chofer del bus y un carabinero que me dijo córrete para allá, y de ahí hicieron el parte que lo tiene la fiscalía que creo que los hicieron a la pinta de ellos como se dice, en que yo parezco como lesionado cuando yo no venía en el vehículo, yo estaba al frente de la carretera para que me pasara a recoger”.
Bugueño, que es un pequeño comerciante panificador de La Serena, afirmó que el accidente no fue provocado por su hijo que conducía el auto, en el que viajaba su esposa Maribel y sus hijas Antonella de 10 años y Anjanette, las que iban en el asiento trasero que recibió el impacto.
“El chofer del bus intentó adelantar al auto de mi hijo que paró en la berma para recogerme, y ahí se vio que en la pista no quedó ninguna frenada del bus y si el chofer es conductor profesional con licencia A2 o A3 debió haber frenado a tiempo porque tenía una buena distancia porque calculo que era como de cuadra y media para frenar antes de chocar al auto y yo calculo que venía a más de 120 kilómetros por hora también y si mi hijo no hubiera maniobrado hubieran volcado con graves consecuencias”.
Maribel Vega, que también padeció lesiones luego del impacto, remarcó que lo que buscan es obtener justicia para su hija y toda la familia. “Lo que queremos es que el chofer del bus que no prestó ayuda al momento del accidente y la empresa se hagan cargo de los gastos médicos porque estuvimos 16 días con la niña hospitalizada, además en esos días nosotros no pudimos trabajar. De la empresa no se han puesto de acuerdo con nosotros ni siquiera nos han preguntado qué nos había pasado . Lo otro que nos molesta es que en el parte dice que no hay lesionados y mi hija estuvo muy grave”.
Agregó que debido al actual estado de salud de la pequeña sigue bajo tratamiento médico. “Ahora ella sigue con una fisura en el hígado y tiene fractura nasal, fractura en la órbita, en la nariz en la frente, entonces no pueden decir que aquí no pasó nada porque ella quedó muy grave y en el parte ni la nombran y en la fiscalía no tienen ese antecedente. Fuimos a la fiscalía para aportar antecedentes y sus certificados médicos para que se arregle esto y lo otro es que no va a poder terminar el colegio”.

Dramáticos momentos

Camilo Bugueño, de 21 años hermano, de Anjanette, que guiaba el auto el día del accidente, recordó los dramáticos momentos que vivió junto a sus seres queridos.
“Íbamos a buscar a mi papá al frente de la planta de Abastible y yo venía por la carretera hacia el norte como a 45 kilómetros por hora porque ahí las señaléticas de velocidad máxima señalan de 60 kilómetros por los trabajos en la pista y yo tampoco podía ir a una velocidad mayor porque venía con menores. Y cuando señalizo para pasar a la berma, que era muy alta, empecé a buscar un lado para entrar y bajé más la velocidad y ahí el bus de Serenamar quiso adelantarme por el lado izquierdo mío y ahí siento el impacto por atrás y ahí terminamos chocando con una señalética de metal y ahí logré maniobrar, porque si no nos volcamos”.
Con emoción el joven relató la forma cómo prestó asistencia a sus hermanas y a su madre. “Vi a las niñas ensangrentadas y a mi mamá desmayada, fue algo terrible, sentí mucho miedo por ellas. Yo quedé adolorido por el golpe en el pecho por el cinturón, pero con mi papá que llegó a ayudarnos, tuvimos que cortar los cinturones para sacarlas, y las sentamos al lado y ahí apareció un guardia de una construcción, Segundo Irarrázaval, que nos dio los primeros auxilios con otros conductores que también nos ayudaron y el chofer del bus no se bajó para nada y ahí llegó la ambulancia y nos llevaron al hospital en el que quedamos muy afectados por la gravedad de mi hermana chica y en el hospital a mí no me tomaron declaración y ahora recién me citaron de la fiscalía”.

1 COMENTARIO

  1. De acuerdo a lo publicado me causas mucha duda el parte policial , reviste extrañesa la liviandad del proceder policial carente de toda profesionalidad

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