«No nos gusta, pero no significa que no nos pongamos de acuerdo»

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Éstas fueron las declaraciones de uno de los dirigentes que estuvo presente en la cita que reunió a pescadores, parlamentarios y autoridades de la región sobre las principales faltas que presenta, desde su punto de vista, el nuevo proyecto de ley que se discute en el Congreso. Éstas están referidas, principalmente, en que la realidad no representa ni a las regiones ni a las provincias.

La Ley de Pesca que se discute actualmente en el Congreso, según los parlamentarios que aprobaron el trámite para discutir el proyecto, señala que con esta iniciativa se viene a ordenar un panorama que ha estado desordenado desde 1991. Sin embargo, los pescadores indican que lo único claro de esta ley es que no hay nada claro.
Los principales aspectos en que chocan los dirigentes con los parlamentarios está referida en la perpetuidad de las concesiones y que beneficiaría, principalmente, a unos pocos holdings pesqueros, pero además agregan que la ley como se está trabajando tampoco representa las realidades de las zonas y las regiones e incluso tampoco de las realidades al interior de las regiones.
Este panorama quedó claro durante la mesa de trabajo entre las autoridades regionales, Intendente y Seremi de Economía, los parlamentarios que aprobaron la idea de legislar, (Walker y Bertolino) y los representantes de los pescadores de la provincia del Elqui. Otra de las divergencias que quedaron claras fue que la ley no especifica claramente lo que es pesca artesanal (12 a 15 metros), semi artesanal (15 y 18 metros) e industrial (sobre 18 metros), lo que permite  que los industriales disminuyan el tamaño de sus embarcaciones y queden dentro del rango de los artesanales, con una mayor tecnología y mayor capacidad en la bodegas, lo que a la larga termina depredando la cantidad de especies en las zonas de pesca.
Pascual Aguilera, dirigente de Fetramar, sostuvo que «obviamente no estamos de acuerdo con esta ley, pero esto no significa que no nos pongamos de acuerdo», y agregó que  los principales puntos de divergencia en esta ley es «la diferencia clara entre las embarcaciones, mientras que algunas son artesanales, otras son semi industriales, son detalles que podemos mejorar porque no queremos dejar a todos los lancheros sin trabajo».
Otro aspecto es la posibilidad que se produzcan «perforaciones» en las zonas de pesca, aunque en este proyecto se dejó claro que se privilegiará el uso para los artesanales la primera milla si se permitirá la perforación «con un acuerdo previo con los pescadores y que no sea el Consejo zonal el que lo decide», por la simple razón que no está al tanto de la realidad pesquera de la costa y solo se limita a un análisis desde las oficinas, indica.
Otro punto que no es aceptado por todos los pescadores es la instalación de GPS en sus embarcaciones para determinar en qué lugar se encuentra trabajando. Uno de los participantes en la reunión indicó que «tengo un bote amarillo, pero no puedo salir a pescar porque no hay recursos y ahora me piden un posicionador, de dónde voy a sacar plata». Aguilera aseveró que «claro que es comprensible que no se esté de acuerdo con la instalación de un GPS, por el costo que significa, pero que el Indap Pesquero lo solucionaría», esto en relación con que el Ejecutivo en el mes de septiembre enviaría al Congreso el proyecto de ley que crea el Instituto de Desarrollo para la Pesca Artesanal, desde donde los pescadores podrán recibir recursos frescos.

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