«Nosotros fuimos contratados para buscar una solución, no para eternizar un conflicto»

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viejaHace tiempo no se les veía por la Corte de Apelaciones de La Serena. Sandra Dagnino y Ramón Ossa, integrantes del estudio legal Ossa y Cía. aparecieron nuevamente el miércoles pasado, cuando la tabla de la segunda sala consideraba tratar la polémica causa por denuncia de “obra nueva”, que ha tenido en jaque a la mayor empresa de la región, Minera Los Pelambres, desde que en octubre de 2014 la Corte Suprema condenara a la compañía y le ordenara devolver a la localidad de Caimanes las aguas del estero Pupío, sobre cuyo lecho natural se construyó el enorme tranque de relaves El Mauro.
La audiencia fue suspendida, ya por tercera vez. Pero ahora el ambiente es distinto. Desde agosto la compañía y los residentes de Caimanes conducen un proceso de diálogo, con miras a un acuerdo amistoso que ponga fin a los juicios que mantiene la comunidad contra la firma minera. Un proceso en el cual Ossa y Cía. ha participado activamente, ganándose el rechazo del histórico líder de la localidad, Cristián Flores, quien los criticó públicamente y buscó nuevos abogados para representarlo.
-Actualmente ¿a quién está representando Ossa y Cía.?
Seguimos representando a la parte de la comunidad que nos llamó en su momento y que fue la que mandató a Flores para entenderse en tribunales a través de nosotros.
-¿Cuántas personas son?
Son algo más de 1.200. De esos la gran mayoría sigue estando representada por nosotros. Hay gente que es representada por un coadyuvante (el abogado Héctor Marambio) y está un grupo minoritario, de 20 a 25 personas, que siguen la postura de Flores.
-¿En qué consiste ese proceso; son mesas de trabajo temáticas?
Se determinaron cuatro áreas: agua, seguridad, beneficios comunitarios y beneficios familiares.
Se estableció un sistema de trabajo a través de mesas de participación abierta, donde pueden ir todos los vecinos y la gente planteó las soluciones, las cuales están siendo objeto de estudios de factibilidad técnica y legal. Con eso se está preparando una votación, donde la gente va a decidir sobre los acuerdos, si está definitivamente por aprobarlos o por rechazarlos.
En el evento que se aprueben, tendrá que haber un nuevo filtro, que son las cortes. Aquí hay un fallo de la Corte Suprema y sus fallos se cumplen, no se manejan, no se transan. Habrá que ver si la Corte de Apelaciones de La Serena está en condiciones de considerar que eso es suficiente para dar cumplimiento a lo que la Suprema estableció, para efectos de restituir el curso natural de las aguas.
-¿Cuándo se debiera verificar esa votación?
Creemos que el 28 de noviembre o la semana siguiente. En cuanto tengamos claridad sobre la factibilidad técnica de las obras que se propusieron.
-¿La votación es a paquete cerrado o por temas?
Es una aprobación o rechazo del global de los acuerdos.
-¿Cuál es el objetivo de fondo que a ustedes les anima? Han señalado que se trata de la necesidad de la comunidad de Caimanes de recuperar el acceso a un recurso vital, como es el agua, y además de sentirse seguros en su espacio de vida, debido a la proximidad de un enorme tranque. ¿Es eso?
Eso fue lo que motivó esta defensa. Si se hubiera entendido siempre como una defensa exclusivamente de un derecho indemnizatorio, claramente no se condice con el nivel de exposición que tuvimos como abogados. Asumimos el costo de un juicio penal, convencidos siempre que el núcleo central del problema de Caimanes era la pérdida de su agua y de la sensación de seguridad.
-¿Qué hay respecto de la relación con Cristián Flores y sus allegados?
Desconocer su valor en este proceso sería de alguien muy malnacido. Sin él Caimanes no habría llegado adonde está en los procesos judiciales. Cristián fue un excelente mandatado de su comunidad para defender sus intereses.
Respecto a su actitud actual no podría referirme. Habría que preguntarle a él. A mi entender Cristián perdió el norte. Él ha considerado que en estas conversaciones se estaría alcanzando beneficios económicos que serían indignos, sin considerar que estamos hablando de causas que no implican beneficios económicos. No podemos sobreponer una indemnización por sobre cuestiones de orden prioritario, como son agua y seguridad.
Él tiene el derecho de tomar el camino que estime conveniente, aun cuando no nos parecen justas sus acusaciones. No obstante, creo que es un error tratar de impedir que la gente pueda conversar. Nosotros fuimos contratados para buscar una solución, no para eternizar un conflicto, y creemos que la mejor forma de buscarla es, precisamente, con los afectados.
Siempre entendimos que Cristian debía sumarse, mayormente si él ha expresado dudas respecto de nuestra corrección; él debía estar presente y asegurarse que el proceso fuera limpio y se obtuvieran los mejores resultados. Es difícil interpretar lo que está pasando por su cabeza.

-A nivel de trascendidos se ha hablado de montos para obras y beneficios. ¿Existen cifras sobre la mesa?
Existen seis mil y tantos millones de pesos para distribución de beneficios familiares. Pero existen sumas superiores a esa, destinadas a obras en agua y seguridad, y también otras destinadas a mejoramiento comunitario.
Dentro de lo que se está planteando es la instalación de un cuerpo de bomberos; la implementación de zonas de seguridad, que van a tener contenedores (dotados de) generadores, agua, remedios, como para primera necesidad; una alerta temprana, no sólo a través de una bocina, sino que avisos por medio de celulares, con cualquier temblor sobre cinco grados se va a informar si el estado del tranque amerita evacuar a una zona segura. El cuerpo de bomberos tendría a su cargo la administración y mantención de las zonas seguras, que van a ser iluminadas con luces fotovoltaicas.
También un monitoreo directo en el cuerpo de bomberos, con pantallas que van a estar observando directamente, en tiempo real, el muro del tranque.
Hay una serie de cuestiones de autogestión, como la desafectación de algunos terrenos con capacidad de riego para, en el fondo, devolver identidad cultural. La gente va a poder, en esos sectores, cultivar y hacer ganadería; que aquéllos que no quieran depender de la empresa puedan vivir de esta actividad.
También una planta de osmosis inversa y un minilaboratorio gestionado por miembros de la comunidad.
-¿Para la calidad de agua?
Así es. Eso les va a permitir chequear ellos mismos, personalmente, la calidad de sus aguas, las veces que sea necesario. Eso tiene un valor en tranquilidad.

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