2022: El pésimo año deportivo de piratas y granates

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La suerte de Coquimbo Unido y Deportes La Serena, que se encuentran luchando por no descender, fue labrada a principio de temporada y se vincula principalmente a malas decisiones dirigenciales.

Independiente de la suerte que corran finalmente los equipos, hay que coincidir en que Coquimbo Unido y Deportes La Serena han tenido un año para olvidar en el aspecto deportivo con el primer equipo.

Cambios de técnico, planteles mal conformados, líos en la interna, son parte de los factores que detonaron rendimientos bajos que llevaron a ambos elencos a estar toda la temporada en la parte baja de la tabla de posiciones.

PROCESOS FALLIDOS

A principio de año, el discurso en Deportes La Serena a nivel administrativo habló una vez más de «llegar a copas internacionales».

Una vez más aquello no se dio. Incomprensiblemente ratificaron en el banco a Ivo Basay a pesar de los malos resultados que arrastraba del 2021 y no hubo mejora.

El DT no alcanzó ni a finalizar la primera rueda, asumiendo Oscar Correa un interinato que duró dos partidos.

La regencia papayera optó por traer un entrenador de experiencia jugándose la carta del argentino Pablo Marini, que tampoco dio en el clavo.

Si bien el trasandino en un inicio generó esperanza porque le dio al equipo el equilibrio y solvencia defensiva que necesitaba, los problemas en la interna llevó a que quedaran jugadores marginados y el ánimo por el suelo.

A ello hay que sumarle que los granates prácticamente no se reforzaron cuando pudieron hacerlo a mitad de temporada, porque solo se cambió al delantero Marcelo Estigarribia por su compatriota Federico Andrada, esto a pesar que el DT había solicitado dos jugadores más en defensa y mediocampo.

El camino este 2022 fue pedregoso y las decisiones tomadas ayudaron para que los obstáculos aumentaran.

PLANTEL MAL
CONFORMADO

En Coquimbo Unido desde el inicio el objetivo fue claro: «vamos a armar un plantel para mantener la categoría».

Se configuró un plantel pensando en que lo dirigiera Héctor Tapia, entrenador que logró el ascenso a Primera División el 2021, pero finalmente fue Patricio Graff quien asumió esta responsabilidad, a pesar de tener una idea de juego muy diferente.

El grupo de jugadores nunca estuvo a la altura para desarrollar el fútbol ofensivo que propone el técnico argentino. El riesgo significó derrotas y goleadas en contra que abultaron la diferencia de gol negativa.

Esperaron que todo cambiara con la llegada de refuerzos a mitad de temporada, pero no fue suficiente. Hasta la fecha 20 del torneo Graff estuvo en la banca y se marchó dejando al equipo colista.

Llegó Fernando Díaz a asumir la banca con la finalidad de darle mayor orden al equipo. La idea se asemeja a la Tapia, los jugadores mejoraron a nivel defensivo, pero en ataque le ha costado mucho al experimentado entrenador darle el equilibrio necesario para zafar del descenso.

¿El cambio fue tardío? ¿Se tomaron malas decisiones? ¿El plantel no dio el ancho para estar en Primera? Son interrogantes que deberán develarse después del partido de hoy y analizarse a fondo.

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