Una compleja emergencia es la que atraviesan los residentes del sector Cruz de Caña, en la zona rural de Pan de Azúcar, pues lo que comenzó como un corte de energía eléctrica hace ya diez días, ha derivado en una crisis de mayores proporciones: la falta de agua potable para cerca de 700 familias de la comunidad.
Por René Martínez Rojas
Al tratarse de un sector rural que no cuenta con red de agua superficial, los vecinos dependen exclusivamente de pozos cuya extracción se realiza mediante bombas eléctricas. Sin energía, el sistema de abastecimiento ha quedado paralizado, afectando la higiene y las necesidades básicas de la población.
La problemática tiene un origen técnico-administrativo derivado de la condición de «sector privado» de estos terrenos. Porque al no estar regularizados los caminos, la Compañía General de Electricidad (CGE) no puede ingresar directamente con su postación, por lo que el suministro llega a través de un tercero que actúa como administrador del punto de conexión.
Rosa Galleguillos, presidenta de la Junta de Vecinos Cruz de Caña, detalla que la situación ha vuelto insostenible debido a una abultada deuda que se arrastra hace más de un año con la empresa distribuidora.
Para los afectados, la solución definitiva no solo pasa por saldar la deuda o llegar a convenios entre privados, sino por la intervención del Estado para normalizar la situación habitacional del sector.
«Lo que requerimos con suma urgencia es la regularización de los terrenos para que la luz pueda proyectarse con CGE de forma directa. Por el momento, estamos pidiendo la colaboración de las autoridades para mediar en este conflicto, ya que, al no tener luz, nos quedamos sin el recurso vital que es el agua, ya que las bombas que tenemos por pertenecer a un lugar rural, funcionan precisamente con luz», sentenció Galleguillos.
De hecho, este martes el seremi de Energía, Fabián Páez, participó justamente de una reunión convocada por la Delegación Presidencial, donde se reunió con dirigentes y representantes del sector para atender los requerimientos en torno a los problemas en el suministro eléctrico y a la necesidad de abogar por una solución definitiva relacionada con la regularización del servicio
Desde la empresa CGE, comunicaron que «existe un servicio conectado a nuestras redes de distribución, cuyo suministro se encuentra suspendido debido a que mantiene una deuda impaga de más de 12 meses, donde pese a reiteradas gestiones y alternativas de pago otorgadas por nuestra compañía, no ha sido regularizada dicha deuda hasta la fecha».
Señalaron, además, que «el corte de suministro por no pago es una medida que se aplica a todos nuestros clientes en función de lo establecido en la normativa vigente».






























