La clasificación de Coquimbo Unido a los octavos de final de la Copa Libertadores no solo desató la alegría en la hinchada pirata, sino que también activó un complejo plan logístico y de infraestructura en la casa del equipo aurinegro.
Por René Martínez Rojas
Y el desafío es claro: el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso debe cumplir con los nuevos estándares que exige la Conmebol para esta fase del torneo, los cuales superan la capacidad actual del recinto.
Por lo mismo, el alcalde Ali Manouchehri se refirió a esta situación destacando que, si bien el estadio ha sido históricamente un recinto de clase mundial -recibiendo incluso a clubes de Santiago que no contaban con certificaciones propias-, el paso a octavos de final eleva la vara de exigencia.
«El único problema que nos enfrentamos hoy es que con el paso a octavos de final cambian los criterios de la Conmebol y nos exigen 20.000 personas», explicó el jefe comunal.
Claro, el estadio tiene una capacidad para 18.500 personas.
La estrategia
Para cubrir la brecha de cupos adicionales, la administración municipal ha decidido retirar las butacas de las galerías norte y sur, modificación que permitirá habilitar dichos sectores para espectadores de pie, aumentando el aforo disponible y superando el umbral requerido por el organismo internacional.
«Como teníamos más o menos ahí la bola del futuro, sabíamos que Coquimbo iba pronto a clasificar a un certamen internacional y el estadio cumplió con todos los requisitos en la fase de grupos. Ahora, iniciamos los trabajos para poder hacer las adecuaciones necesarias, sumado al recambio de la iluminación, para poder contar con todo lo que nos exige la Conmebol y que la Copa Libertadores en su octavo de final se pueda disputar con su gente en nuestro estadio», señaló.
Certificación
en curso
El proceso no solo depende de los trabajos físicos. Actualmente, la municipalidad ya ingresó la carpeta técnica correspondiente a la Delegación Presidencial Regional. Y ahora el delegado, señaló el edil, deberá certificar que las modificaciones propuestas por los profesionales municipales cumplen con las normativas de seguridad y capacidad vigentes.
Una vez obtenida esta certificación local, el expediente será enviado a la Conmebol. Se espera que semanas previas al trascendental encuentro ante Platense, una comisión del organismo organizador visite el puerto para realizar la revisión final.
«Estamos planificando todo lo que va a ser este bonito encuentro. Hemos tomado la iniciativa de dar las condiciones necesarias para contar con un estadio de calidad internacional y queremos que la gente de Coquimbo pueda disfrutar de este hito histórico en su propia casa», concluyó el edil.
Con este plan en marcha, Coquimbo Unido busca evitar el traslado de su localía a otras regiones, asegurando que el «Coloso del Llano» sea el escenario donde el equipo de Hernán Caputto busque seguir haciendo historia.
«Queremos que cuando ruede la pelota sea el puerto el que abrace a sus jugadores, que sea nuestra hinchada la que haga temblar las tribunas y que el continente entero vea la pasión de esta tierra pirata», remató.
El encuentro de ida se jugará el 12 de agosto en Argentina y la revancha, el miércoles 19 a las 19 horas en el puerto.
































