Con interrupciones y reclamos por el financiamiento, el mandatario marcó su paso por la asamblea de alcaldes, respondiendo a las críticas de los ediles señalando que «nadie los obliga a estar presente».

Por René Martínez Rojas

Fue una jornada atípica la de ayer en La Serena debido a la asamblea de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) que se está realizando desde el martes, y también porque los ediles recibieron la visita del presidente José Antonio Kast.

Por eso, el ambiente se caldeó temprano. Afuera y también adentro del Teatro Centenario, donde el mandatario, al comenzar su discurso, fue interrumpido por aplausos de sus adherentes, pero también por los alcaldes Matías Toledo (Puente Alto) y Cristóbal Zúñiga (Tierra Amarilla), quienes a viva voz exigieron «no más recortes».

Y la respuesta de Kast no se hizo esperar: «Les pido respeto. A mí me invitaron para poder hacer una exposición, y si alguien no quisiera estar presente, nadie lo obliga a estarlo, señor alcalde. Esto es libre», replicó, apelando a la libertad de asistencia ante el murmullo de los presentes.

Pese a que el Presidente insistió en la importancia de «saber escuchar» para mejorar la calidad de vida de los chilenos, «sea quien sea el alcalde y la tendencia política», las diferencias de fondo quedaron expuestas en la ronda de preguntas.

Royalty portuario:
Un «no» tajante

Uno de los puntos que generó mayor desazón entre los jefes comunales de zonas costeras fue la postura del Ejecutivo frente al royalty portuario. Al ser consultado por el alcalde de San Antonio sobre la posibilidad de un proyecto de ley que permita a las ciudades recibir compensaciones por la carga y mejorar la seguridad tecnológica contra el narcotráfico, Kast fue categórico.

«En el tema del proyecto nosotros no tenemos intención de avanzar», sentenció el Mandatario. Si bien reconoció que el debate sobre un pago adicional está «abierto» y que se debe conversar sobre la calidad de vida en comunas como San Antonio, Valparaíso y Coquimbo -mencionando incluso la idea de los trenes de acercamiento-, enfatizó que la prioridad de su administración está en la protección de servicios y la seguridad de los entornos portuarios, sin establecer nuevas cargas tributarias.

«Diálogo de sordos»

Tras su intervención, el descontento se trasladó a un improvisado punto de prensa de alcaldes de oposición. Claudia Pizarro, alcaldesa de La Pintana, fue una de las más críticas, calificando el encuentro como un «diálogo de sordos» y cuestionando el relato del Mandatario respecto a su comuna.

«Esperamos que el día de mañana realmente se sienten a pensar el daño que están haciendo con los recortes a los municipios en todo el país. Es descabellado», afirmó Pizarro. Incluso corrigió públicamente una anécdota recurrente del Presidente: «Siempre nos nombra diciendo que no quisiera que le quemaran otro ‘PapaJohns’ en mi comuna. Yo tengo una sola sucursal y jamás la han quemado. Se equivoca en el relato y estigmatiza a la comuna».

Por su parte, Karina Delfino, vicepresidenta de la AChM y alcaldesa de Quinta Normal, advirtió que el financiamiento municipal está en una zona de riesgo. «Lo que está en riesgo es el Fondo Común Municipal (FCM). Le planteamos al Presidente que se ponga un límite a los recortes, porque hoy la autonomía de los gobiernos locales está amenazada», concluyó.